El papa Francisco alabó el domingo al obispo de la iglesia católica siria Flavien Michel Melki, beatificado el sábado en Líbano, un siglo después de su decapitación a manos de los otomanos, por aportar "consuelo, coraje y esperanza" a los cristianos perseguidos de Oriente Medio."En el contexto de una terrible persecución contra los cristianos, él fue un defensor incansable de los derechos de su pueblo, exhortando a todos a permanecer firmes en su fe. Hoy en Oriente Medio y en otras regiones del mundo, los cristianos también son perseguidos", afirmó el papa durante el Angelus dominical en la plaza de San Pedro.
El Papa homenajeó a un prelado decapitado por otomanos en 1915, beatificado en Líbano
