El papa Francisco afirmó que la detonación de bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki hace 70 años constituye "una advertencia permanente a la humanidad" sobre la necesidad de rechazar la guerra y prohibir las armas de destrucción masiva.Durante la tradicional bendición dominical, el pontífice recordó la detonación de las armas atómicas como "un hecho trágico que todavía despierta horror e indignación".
El papa Francisco recordó el horror de las bombas atómicas
