El papa Francisco denunció este viernes las condiciones en las que los habitantes de los barrios pobres son obligados a vivir, e indicó que tener agua limpia es un derecho humano básico y que todo el mundo debería contar con una vivienda digna y adecuada.El pontífice insistió en el acceso a un sistema de drenaje básico, recolección de basura y electricidad, así como escuelas, hospitales e instalaciones deportivas durante una visita al barrio pobre Kangemi en el borde noroccidental de Nairobi.
El papa Francisco denunció la "injusticia de la exclusión urbana"
