El Ministro Federal de Asuntos Especiales y Jefe de la Cancillería Federal de Alemania, el cristianodemócrata Pater Altmaier, reconoció, en una entrevista concedida al rotativo berlinés Tagesspiegel am Sonntag, que Volkswagen debe trabajar para subsanar el daño en su imagen, afectada por el escándalo de la manipulación de las emisiones de gases contaminantes en once millones de sus vehículos."El objetivo primordial debe ser recuperar la confianza y la credibilidad. Esto no ha afectado solamente a la propia compañía, a sus trabajadores y a sus clientes, sino también a la industria alemana", apuntó Altmaier.
El gobierno alemán instó a Volkswagen a subsanar el daño en su imagen y la del país
