Con una velocidad permanente de 0,4 hasta 1 kilómetro por año, el desierto está avanzando cada vez más hacia la capital de Chile, Santiago, creando un círculo vicioso que amenaza al país, informa el diario digital El Mostrador. Este avance del desierto tiene tres principales causas, dos de las cuales son responsabilidad de los humanos. Estas son la deforestación y la erosión del suelo por su mal manejo, y la causa natural es la sequía que se debe a la reducción de las lluvias. De manera directa, el cambio climático no está entre las causas principales, pero sin duda también aporta a este proceso.En general, un 62% del territorio de Chile, incluyendo Santiago, donde vive el 55% de la población, está afectado por la desertificación tanto grave como moderada, según datos de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), citados por el diario. Este proceso afecta a 1,5 millones de personas entre la población chilena, causando problemas económicos por pérdidas agrícolas, y como consecuencia el hambre y la migración hacia las ciudades. Una cuarta parte de estos 1,5 millones de chilenos viven en Santiago, el resto es población rural que se dirige a Santiago y otras ciudades creando cordones de pobreza en torno a éstas.