Más de un cuarto de millón de salmones rojos que regresan del océano para desovar en el río Columbia y sus afluentes han muerto o están moribundos debido al aumento de la temperatura del agua.Biólogos pesqueros federales y estatales dicen que el agua, que es de 5 a 6 grados Fahrenheit más caliente, está acabando con al menos la mitad de la población de esa especie de aguas frías que vuelve este año.
El calor mató a una gran cantidad de salmones en río Columbia
