Si en los últimos tiempos has estado en algún bar de moda de cualquier ciudad española, seguramente recuerdes una llamativa luz roja que rompe con la oscuridad de la barra. Se trata de una especie de caja que responde al nombre de «tap machine» y cuya función consiste en mantener la bebida muy fría al tiempo que hace las veces de dispensador.La enigmática máquina alberga en su interior un licor alemán llamado Jägermeister que se acostumbra a servir en vasos de chupito y siempre a temperaturas que rondan los -20ºC. A pesar de la reciente expansión por nuestro país, este brebaje posee una larga y peculiar historia que merece ser contada.
El anestésico de Hitler es furor en los boliches españoles
