Dos estados norteamericanos anunciaron que rechazarán en lo sucesivo recibir a refugiados sirios, con la intención de evitar atentados similares a los ocurridos el viernes pasado en París.
"Tras haber considerado atentamente los ataques terroristas de este fin de semana contra ciudadanos inocentes en París, me opondré a toda tentativa de trasladar a refugiados sirios a Alabama", afirmó Robert Bentley, gobernador de ese Estado del sureste de Estados Unidos.
"Yo no seré cómplice de una política que pone a los ciudadanos de Alabama en peligro", precisó el gobernador en un comunicado difundido el domingo. El gobernador del Estado de Michigan (norte), Rick Snyder, informó también el domingo de una decisión similar, "teniendo en cuenta la terrible situación en París". En un comunicado citado el domingo por los medios, Snyder dijo haber dado directivas para suspender "nuestros esfuerzos que pretendían aceptar a nuevos refugiados, hasta que el departamento estadounidense de Seguridad interior termine con una revisión completa de las medidas de seguridad".
