El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que, desde el inicio del gobierno de Donald Trump, más de dos millones de inmigrantes habrían abandonado Estados Unidos. Según el comunicado oficial, cerca de 600.000 habrían sido deportados directamente y alrededor de 1,6 millones se habrían “autodeportado”, es decir, salido de manera voluntaria del país.
Donald Trump y la inmigración: dudas sobre las cifras de deportaciones en Estados Unidos
El gobierno de Donald Trump afirma que más de 2 millones de inmigrantes dejaron Estados Unidos, pero expertos cuestionan la falta de pruebas oficiales
Según informa EFE, el DHS no presentó pruebas claras que respalden esta masiva salida de extranjeros, lo que generó cuestionamientos de organizaciones y expertos en inmigración.
La subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, aseguró que “las cifras no mienten” y que estas salidas reflejan el éxito de las políticas impulsadas por Trump y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. El discurso oficial destaca que las medidas implementadas buscan “garantizar la seguridad de las comunidades estadounidenses”, en línea con la promesa de campaña del mandatario de llevar adelante la mayor ola de deportaciones en la historia del país.
Falta de evidencias del gobierno de Donald Trump
Aunque el gobierno insiste en que los números son contundentes, no está claro cómo se registraron esas supuestas 1,6 millones de autodeportaciones. Una de las herramientas mencionadas es la aplicación CBP Home, que permite a indocumentados reportar su salida del país a cambio de un bono de 1.000 dólares y la posibilidad de un regreso legal en el futuro. No obstante, el DHS no precisó cuántos de los casos reportados se verificaron mediante esta vía.
El reporte de Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) de la Universidad de Syracuse contradice en parte la narrativa oficial. Según los datos de esta organización, el número de arrestos diarios realizados por ICE cayó un 14 % en agosto respecto de junio, muy por debajo de los 3.000 arrestos diarios ordenados por la Casa Blanca.
En ese mismo período, 61.226 inmigrantes permanecían en centros de detención y más de 182.000 familias estaban bajo monitoreo electrónico, cifras que no se corresponden con las proyecciones del DHS.
Contexto político y migratorio
El anuncio se produce en un momento clave: Donald Trump utilizó su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas para reiterar que la lucha contra la inmigración es uno de los pilares de su administración.
Aunque el gobierno destaca una reducción del 97 % en los cruces fronterizos irregulares en el suroeste del país, la falta de evidencia sólida sobre las autodeportaciones alimenta las críticas de que las cifras oficiales buscan más un impacto político que reflejar la realidad de la situación migratoria en Estados Unidos.



