El Senado de Estados Unidos aprobó una nueva ley fiscal que redirige miles de millones de dólares a fortalecer el control migratorio, una de las principales prioridades del presidente Donald Trump. Esta legislación, que aún debe recibir el visto bueno final de la Cámara de Representantes, es descrita por Trump como una “ley grande y hermosa”.
La nueva ley fiscal, aprobada por el Senado de Estados Unidos, endurecerá las políticas migratorias
La nueva ley fiscal de Estados Unidos, respaldada por Donald Trump, destinará miles de millones a inmigración y subirá los costos de trámites migratorios
Este nuevo presupuesto representa el mayor gasto federal en agencias de seguridad, con un enfoque abrumador en migración. El monto destinado a esta área supera en ocho veces al presupuesto del FBI y en 13 veces al de la DEA, según informa EFE.
Miles de millones para vigilancia, detenciones y el muro fronterizo
Con una inversión total cercana a los 170.000 millones de dólares en los próximos cuatro años, el gobierno de Donald Trump planea expandir drásticamente el personal de migración, construir nuevos centros de detención y adoptar tecnologías de vigilancia como la inteligencia artificial.
La ley asigna más de 64.000 millones al muro fronterizo y otros 70.000 millones para centros de detención, su mantenimiento y el transporte de personas deportadas. Se contratarán más de 20.000 nuevos agentes para ICE y CBP.
Según el think tank conservador CATO, se espera que el número de migrantes detenidos se cuadruplique: de 50.000 a más de 200.000 personas en todo el país.
Ciudades santuario y protección en Los Ángeles
Como reacción a estas medidas federales, ciudades santuario como Los Ángeles defienden su autonomía para proteger a inmigrantes. El Gobierno de Donald Trump demandó a Los Ángeles, alegando que su ordenanza de santuario obstruye la ley federal al negar cooperación con ICE y CBP.
La alcaldesa, Karen Bass, sostiene que la política santuario, vigente desde 1979 y refrendada en diciembre de 2024, es legal y necesaria para preservar la seguridad y confianza de la comunidad inmigrante. Los Ángeles se posiciona como barrera local frente a medidas federales que perciben como excesivas.
Suben los costos de trámites migratorios
La ley fiscal también encarece trámites clave. Pedir asilo costará 1.000 dólares, y un permiso de trabajo tendrá un precio de 550, con vigencia de solo seis meses. Apelar ante un juez migratorio pasará de 110 a 900 dólares, y solicitar un TPS costará 500. Además, se cobrará una tasa anual de 100 dólares a quienes tengan un pedido de asilo pendiente.
Se suma un nuevo impuesto del 3,5 % a las remesas enviadas al extranjero, afectando directamente la economía de las familias migrantes. En 2023, Estados Unidos fue el mayor emisor de remesas del mundo, con más de 85.800 millones de dólares.
La ley restringe el acceso a beneficios fiscales como el crédito por hijos y limita el acceso a Medicaid y seguros de salud subsidiados para migrantes, incluso con estatus legal como visas de trabajo o TPS.




