Era el comienzo nuevo que anhelaba la primera sobreviviente de ébola en Sierra Leona, Victoria Yillia, después de la muerte de 21 familiares suyos: un bebé con el que ella y su esposo podrían iniciar una nueva familia.Sin embargo, semanas después de nacer, el bebé Barnabas murió de una infección que avasalló su cuerpecito. En la población de Kenema, arrasada por el ébola, el bebé —que ya era símbolo del renacer y la renovación— murió y fue enterrado el jueves, un día después de morir.
El nombre bíblico del bebé tenía un significado especial: Barnabas se suele traducir como "hijo del aliento".
Despidieron los restos del bebé de la primera sobreviviente del ébola
