Depresión. Angustia. Alertas psiquiátricas y una novia que lo abandonó y le partió el corazon parecen haber sido un cóctel demasiado pesado de soportar para la frágil personalidad de Andreas Lubitz, el copiloto de Germanwings que provocó la caída del vuelo 9525 que partió de Barcelona con destino a Dusseldorf y en el cual murieron 150 personas.A medida que pasan las horas son más los indicios que surgen contra Lubitzy su delicado estado mental, situación que pasó por sobre los controles de la aerolínea alemana perteneciente al grupo Lufthansa. Esta mañana, los fiscales revelaron que el piloto -con corta experiencia en vuelos- había ocultado un reciente examen médico que le ordenaba no subirse a un avión por el momento. El parte fue encontrado en una de las casas del empleado de Germanwings, allanada por los investigadores.
Depresión y bullying
