El presidente de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Dalmiro Garay, respondió las críticas sobre la supuesta falta de independencia del Poder Judicial de Mendoza y pidió que los cuestionamientos se hagan “con fundamentos concretos” y no a partir de generalizaciones.
Dalmiro Garay respondió a las críticas y defendió la independencia de la Justicia mendocina
El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Dalmiro Garay, rechazó las acusaciones de falta de independencia y consideró que el sistema es transparente
Lo hizo durante una entrevista en el programa No tenés cara, de Radio Nihuil, conducido por Ricardo Montacuto, donde Garay defendió el funcionamiento del sistema judicial y negó la existencia de mayorías automáticas dentro del máximo tribunal.
Esta es la entrevista completa, seguida por una síntesis de la discusión:
"Digan dónde falta independencia"
“Cuando digan que falta independencia, dígannos dónde”, desafió Dalmiro Garay, completando así un segundo capítulo de las críticas a los medios que vertió en la apertura del año judicial, luego de "exhortar a la prensa libre a ser responsable a la hora de abordar temas que impactan en la percepción de un poder del Estado".
Según explicó, muchas críticas parten de señalar el origen político de los jueces, algo que consideró “una falacia”, ya que -sostuvo- la forma en que se designan responde a un mecanismo constitucional.
Garay dice que no hay mayorías automáticas en Mendoza
Otro de los ejes de la entrevista fue la discusión sobre el funcionamiento interno de la Suprema Corte. Garay rechazó que exista una lógica de “4 a 3” en las decisiones judiciales, como se viene afirmando desde hace tiempo, en función de un presunto origen "radical" de algunos magistrados -en mayoría- frente a la raíz "peronista" de otros.
“No hay mayoría automática. Cuando votamos sentencias, votamos distinto”, aseguró, y diferenció entre decisiones administrativas -donde sí puede haber acuerdos de gestión- y resoluciones judiciales, que se toman caso por caso.
“Yo no puedo llamar a un fiscal ni a un juez”
Consultado sobre investigaciones sensibles, Garay marcó un límite claro: “No puedo llamar ni al procurador ni a un juez para decirle qué hacer”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la independencia no solo debe pensarse frente al poder político, sino también frente a otros factores: “Un juez tiene que ser independiente de los poderes fácticos y también de la presión mediática”, advirtió.
Poder Judicial, transparencia y control
Garay afirmó que el Poder Judicial atraviesa un proceso de apertura inédita. Entre otras medidas, mencionó la publicación de todas las sentencias y el lanzamiento de un sistema que permitirá ver el desempeño de los jueces en tiempo real.
“Vamos a mostrar cuánto tarda cada juez, cuántas sentencias dicta y cuántas se le revocan”, explicó.
Además, señaló que actualmente los niveles de resolución de causas mejoraron significativamente: en el fuero laboral alcanzan el 110% y en el civil el 98%.
La percepción social
Pese a estos avances, el presidente de la Corte reconoció un problema: la mala imagen de la Justicia.
“La percepción del Poder Judicial es mala”, admitió, aunque aclaró que los usuarios directos del sistema tienen una evaluación positiva. Según datos internos, el 92% de quienes participan en audiencias se declara satisfecho.
Otro de los puntos abordados fue la alta cantidad de litigios. Dalmiro Garay consideró que hay “más abogados de los que soporta el sistema” y defendió la necesidad de fortalecer instancias de conciliación para reducir la carga judicial.
También destacó el avance hacia un modelo más ágil, basado en la oralidad y el expediente electrónico, que permite acortar los tiempos de resolución.





