La cadena de televisión CNN ha suspendido a una de sus corresponsales durante dos meses por un tuit en el que mostraba su apoyo a los refugiados y criticaba la nueva ley aprobada por la Casa Blanca. Elisa Labott tuiteó el jueves que la Estatua de la Libertad estaría con «la cabeza gacha», «angustiada» por la norma que cancelaba el programa de apoto a los refugiados sirios e iraquíes.El tuit de Labott generó una enorme polémica sobre inmigración, seguridad nacional y ética periodística, que se zanjó (al menos de forma oficial) cuando la cadena dijo que la trabajadora había incumplido su política al expresar sus puntos de vista. Otros periodistas ajenos a la CNN denunciaron la suspensión como un ataque a la libertad de expresión, sin embargo. Algunos, como Glenn Greenwald («The Intercept») calificaron el castigo como «un chiste». Erik Wemple («The Washington Post») criticó por su parte un comentario realizado tan «a la ligera», sobre todo en una cadena en la que la objetividad es un imperativo.
Defendió a los refugiados y la echaron de la CNN
