El taxista Michel Bompart abraza con fuerza una batería para su auto recién comprada luego de una noche de incertidumbre ante la posibilidad de ver frustrada una vez más su intención de reponer el acumulador que le robaron en un centro comercial de Caracas."Uno tiene que hacer cola para todo. A mí me robaron la batería y tuve que pasar tres días aquí para poder comprar", dijo a The Associated Press Bompart, uno de los cientos de conductores que hacen fila durante un día o más frente a un local comercial del este de la capital venezolana para adquirir una de las pocas baterías para automóviles existentes. Muchos llegan en grúa y deben empujar sus vehículos mientras avanza la larga fila de unos 400 automóviles.
Continúan las denuncias por escasez de mercadería en Venezuela
