El gobierno de Nicolás Maduro pondrá en marcha un mecanismo para controlar las ventas en los supermercados a través de las huellas dactilares de los compradores, en un intento por mantener el abastecimiento de los mercados, afirmó el nuevo superintendente de Precios Justos.
Con el propósito de atenuar el persistente desabastecimiento en los supermercados, el gobierno de Maduro redobló las medidas para que un mismo consumidor realice reiteradas compras.
Con un sistema digital, Venezuela racionará el consumo de su población para contener la escasez de alimentos

A una semana de su nombramiento, Andrés Eloy Méndez definió la nueva estrategia como “un sistema biométrico de abastecimiento en las redes de alimentación públicas y privadas”.
Los sistemas de identificación de huellas ya han sido usados en Venezuela para votar en elecciones y activar mecanismos para obtener divisas dentro del control de cambio vigente desde 2003.
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Méndez aseveró que el objetivo del sistema es reducir las reiteradas compras de productos por parte de un mismo usuario, que podrían ser destinados al contrabando o a la economía informal.
Controlofobia
El proyecto fue revelado en medio de un continuo desabastecimiento de productos de bienes de consumo masivo en los mercados, que se ha agudizado en el último año, acompañado de una inflación de más de 60 por ciento.
Méndez dijo que la oposición descalifica el proyecto llamándolo “tarjeta de racionamiento”.
“Ellos creen que nos ofenden llamándonos comunistas. No nos ofenden, nuestro proyecto es claramente socialista, chavista. En Venezuela tenemos un grupo de escribidores sin oficio y algunos economistas que yo los catalogo de controlófobos. Le tienen fobia a cualquier control, dicen que no hay que controlar nada”, afirmó a la emisora Unión Radio.
Agregó que en otros países se aplican controles para alimentos y medicinas “sin ningún complejo”.
Estimaciones de Méndez
Méndez estimó que el sistema biométrico de abastecimiento será instalado en todo el país antes de fin del año. Agregó que ya hay supermercados del sector público que lo utilizan, especialmente en zonas de la frontera con Colombia.
“El sistema servirá para la medición del abastecimiento a nivel nacional. Se trata de establecer parámetros necesarios, no solo en el sistema de alimentación privado, sino en el público. Así logramos proteger a las familias para que hagan sus compras normales. En la medida en que transcurra el tiempo de funcionamiento del sistema vamos a tener más llenos los anaqueles”, aseveró.