Luego de sobrevolar la Luna y pasar por su lado oscuro, la nave Orion de la misión Artemis II ya está de regreso. En total, cuando el vehículo se aproxime a la Tierra, la tripulación habrá pasado 10 días en el espacio. ¿Cuáles son los riesgos y peligros que corre la tripulación?
Artemis II regresa a la Tierra: los peligros que corre la tripulación
Artemis II regresa a la Tierra luego de sobrevolar y pasar por el lado oscuro de la Luna. Pero cuáles son los riesgos que corre la tripulación
Sin embargo, a los cuatro astronautas a bordo todavía les falta afrontar la parte más exigente del viaje: el reingreso a la atmósfera terrestre.
Si el plan de la NASA se mantiene, el proceso comenzará el viernes 10 de abril de 2026 a las 20:53, hora de la Argentina, y el amerizaje (llamado splashdown) ocurrirá 14 minutos después, a las 21:07, en el océano Pacífico, frente a la ciudad de San Diego.
Para lograr un regreso exitoso, la nave alcanzará una velocidad extrema, atravesará plasma, perderá comunicación de forma temporal y dependerá de una secuencia muy precisa de separación, orientación, frenado atmosférico y despliegue de paracaídas.
Así, la misión habrá probado que la NASA puede enviar humanos a la Luna y traerlos de manera segura a nuestro planeta.
Artemis II: los riesgos y peligros que puede pasar la tripulación
El riesgo más obvio es el calor. Pero no es el único. El reingreso concentra varios puntos sensibles en muy pocos minutos: orientación correcta de la cápsula, comportamiento del escudo térmico, pérdida temporal de comunicaciones, reacquisición de GPS, apertura ordenada de los paracaídas y condiciones seguras para que el equipo de recuperación se acerque a la nave en el agua.
Esto significa que una anomalía en alguna de esas etapas podría obligar a activar procedimientos de contingencia.
El antecedente técnico más delicado viene de Artemis I. Después de esa misión no tripulada, NASA detectó una pérdida inesperada de material carbonizado en el escudo térmico de Orion.
La investigación concluyó que, durante el regreso, los gases generados dentro del material ablativo Avcoat no pudieron ventearse como se esperaba. Eso produjo acumulación de presión, grietas y desprendimientos en varias zonas.
De todas maneras, incluso en esas condiciones, la NASA sostuvo que los datos mostraron que una tripulación a bordo habría estado segura y aprobó Artemis II con cambios operativos en la entrada atmosférica, sin reemplazar el escudo ya instalado en la cápsula.
NASA también puso el foco en la fase de recuperación. Lili Villarreal, directora de recuperación y aterrizaje de Artemis II, explicó que sus tres hitos de mayor atención son ver los tres paracaídas, confirmar que la cápsula es segura para aproximarse y comprobar que la escotilla pueda abrirse como está previsto.
Villarreal añadió que Orion puede amerizar de forma segura con dos paracaídas principales, aunque en ese caso el impacto sería mayor para la tripulación.
Por otra parte, el equipo de rescate debe esperar antes de acercarse a la cápsula porque durante la secuencia de descenso caen restos de la nave al mar y porque además se debe evaluar si hay sustancias peligrosas en las proximidades, como por ejemplo amoníaco del sistema de enfriamiento.
Ese detalle ayuda a entender por qué el splashdown no es un simple “caer al océano”. El reingreso termina cuando Orion toca el agua, pero la operación sigue durante bastante más tiempo con la participación de helicópteros y buzos.
Una vez confirmada la operación de rescate, los astronautas serán trasladados al USS John P. Murtha para evaluaciones médicas iniciales y, si todo transcurre según el plan, la cápsula y su tripulación estarán a bordo del barco de recuperación dentro de las dos horas posteriores al amerizaje.
Fuente: tn.com.ar






