La presidenta chilena Michelle Bachelet pidió ayer a los militares implicados en violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura cívico militar comandada por Augusto Pinochet (1973-1990), que rompan el pacto de silencio que impide la actuación de la justicia. "Hay personas que saben la verdad de muchos hechos que permanecen sin resolver, y Chile les pide que sigan el ejemplo del conscripto Fernando Guzmán y ayuden a reparar tanto dolor", dijo Bachelet. La confesión del ex recluta permitió la reapertura de un emblemático caso y el procesamiento, la semana pasada, de siete militares, consignó Tiempo Argentino.El ex conscripto provocó conmoción en la opinión pública tras confesar que una patrulla militar quemó vivos a dos manifestantes en medio de una jornada de protesta contra la dictadura, en julio de 1986. El llamado Caso Quemados había sido abordado por la justicia sólo como un episodio de negligencia. El juez especial Mario Carrozas, que aborda causas por violaciones de los Derechos Humanos cambió la caratula de la causa y la definió como homicidio calificado y crimen de lesa humanidad. Guzmán relató que cuando era recluta fue obligado por sus mandos a mantener silencio bajo amenazas y un perverso régimen de recompensas (ascensos y francos).
Bechelet pidió a los militares chilenos que rompan el pacto de silencio
