La niña de 14 años acababa de llegar a casa de la escuela cuando su familia le dijo que se quitara el uniforme y se pusiera la vestimenta tradicional del matrimonio. Mientras estaba sentada en su aula de clases del séptimo grado en Sudáfrica, sus parientes varones recibieron un pago de 570 dólares por la novia de parte de un hombre al que ella jamás había visto en su vida y que le duplicaba la edad.Al igual que muchas niñas obligadas a casarse, las golpizas y violaciones eran comunes en su nueva vida marital. Tras varios intentos fallidos de escapar, finalmente logró cruzar una cerca y correr a la estación de policía más cercana. Ahí presentó cargos para el caso que se convertiría en el primer proceso criminal por matrimonio infantil en Sudáfrica.
Aumenta de manera alarmante el número de niñas obligadas a casarse en África
