Miguel Ángel Wissinger, jefe del contingente de las Fuerzas Armadas que opera en las tareas de rescate de personas en Caraballeda, Venezuela, tras el doble terremoto del miércoles 24 de junio, habló este martes con radio Nihuil acerca de la traumática experiencia contrarreloj. Ya suman casi 2.000 muertos, según las últimas cifras oficiales.
Argentinos al rescate en Venezuela: "Todavía buscamos gente viva después del terremoto"
Lo dijo Miguel Ángel Wissinger, jefe del contingente de las Fuerzas Armadas que opera en las tareas de rescate en Caraballeda, Venezuela, tras el terremoto

Con apenas segundos de diferencia, dos fuertes terremotos sacudieron el norte de Venezuela y provocaron graves daños en viviendas, hospitales e infraestructura. Mientras las tareas de rescate continúan, ya hay miles de familias que están afectadas y sin acceso a servicios esenciales.
El drama de la búsqueda de sobrevivientes en ciudades de Venezuela como Caracas y La Guaira, gravemente dañadas desde el miércoles último, cuando la tierra se sacudió dos veces, también fue tema de la conversación de Miguel Ángel Wissinger con el programa No Tenés Cara.
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- Sabemos que están viviendo jornadas muy difíciles. ¿Cómo se encuentran hoy?
- Nos estamos reponiendo. Anoche (por el lunes) tuvimos una noche terrible con una tormenta eléctrica y mucho viento; realmente tuvimos que evacuar a los equipos de trabajo. Esto se suma a que el otro día nos agarró un terremoto en el mismo lugar donde estábamos, fue en el epicentro. Fue una réplica muy grande, de magnitud 5.0. Pero bueno, ya nos estamos reorganizando.
Venezuela: buscar vida en medio de tanta muerte
- Es imposible imaginarse la dimensión de la catástrofe, más allá de los videos que circulan. Es ahí donde surgen las historias mínimas. Se ha viralizado mucho el trabajo de ustedes con su perro de rescate. ¿Cómo es la labor de este animal? ¿Logró detectar a un niño? ¿A cuántas personas más han encontrado vivas?
- El perro se llama Bart y es un miembro de la Armada Argentina. El equipo de canes está comandado por el teniente Ferragata Núñez y, en este caso, el compañero y guía de Bart es el agente civil Chirotti. Hace un día y medio nos requirieron porque, aparentemente, había señales de vida en un sector, pero no se sabía la ubicación exacta ni la dirección. Fue nuestro binomio junto con el veterinario y Bart logró marcar con precisión que había vida y hacia dónde. Eso posibilitó ganar muchísimo tiempo para la extracción de unos niños.
Rescates tras el terremoto en Venezuela
- Cuando detectan que hay vida en espacios tan estrechos, ¿cómo hacen el trabajo de extracción y de cuánto tiempo disponen?
- Se trata de llegar a las personas sin lastimarlas -explicó Wissinger-. Es un trabajo manual con herramientas de corte. No hay que olvidar que esto es hormigón puro y, además del cemento, está el hierro, que generalmente lastima a la persona o impide el ingreso. Primero preparamos el lugar para que al menos un rescatista tome contacto con la víctima y empiece a suministrarle lo básico: si necesita oxígeno o agua, se los hacemos llegar. Después empieza a correr el tiempo de extracción. Hay estructuras colapsadas donde el rescate es relativamente fácil, pero en otras se requiere muchísima paciencia, un trabajo artesanal y en equipo que puede llevar horas o días para asegurar la zona.
- Las crónicas mencionan que al sexto día comienza la "etapa de los milagros", porque encontrar gente con vida después de tantas horas sepultada es muy difícil. ¿Con qué hipótesis o expectativas trabajan?
- Trabajamos con dos tipos de canes: los que detectan restos humanos y los que detectan personas con vida. El procedimiento consiste en pasar por etapas; varios equipos revisan el mismo lugar para confirmar los indicios. Hoy la prioridad absoluta es buscar gente con vida. Si encontramos a una persona fallecida y se la puede extraer en el momento, se hace y se entrega al gobierno venezolano bajo un protocolo establecido. Pero aquí todo el mundo sigue esperanzado en encontrar sobrevivientes; si no, no estaríamos acá. Hay que tener fe.
- ¿Cómo están preparados psicológicamente para afrontar una situación tan impactante?
- Tengo un equipo con gente muy joven y también con veteranos, y nos apoyamos mutuamente. Al terminar el día hacemos charlas de contención para evaluar cómo está el personal. Los primeros días fueron los más chocantes. Cuando regresemos a Argentina, vamos a realizar un proceso de trabajo con psicólogas especializadas. Aun así, la gente está muy motivada. Al principio el impacto es fuerte, pero uno se va habituando si tiene los espacios para transmitir y explicar lo que nos está sucediendo internamente.
Terremoto y tecnología en Venezuela
- ¿Qué ventana de tiempo estiman para mantener la búsqueda de sobrevivientes antes de cambiar la estrategia? ¿Diez o quince días?
- No es una decisión horizontal en la que hoy corto la búsqueda y mañana demuelo. Actualmente ya se están demoliendo algunos edificios porque, tras varios días de revisión con perros, especialistas y detectores, se comprobó por diversos indicios que allí ya no hay vida. Sin embargo, hay otras estructuras en las que anoche estuvimos trabajando hasta las dos de la mañana con sensores de temperatura.
- Más allá del silencio absoluto que piden para escuchar ruidos, ¿qué herramientas tecnológicas utilizan para detectar vida?
- Contamos con drones con cámaras térmicas que ayudan muchísimo, ya que sus programas están configurados para marcar la temperatura del cuerpo humano. También utilizamos sismógrafos y sondas con videocámaras. Ayer, por ejemplo, hicimos algo innovador: modificamos un dron retirándole las alas para transformarlo en una cámara con láser. Lo introdujimos en el séptimo piso de un edificio desde la calle; el dron entró al departamento y nos generó un gráfico tridimensional del volumen del lugar a pesar de que era de noche. La labor de la gente que opera estos drones es sobresaliente.
- Los primeros días la población estaba conmocionada y pidiendo ayuda. Sin entrar en temas políticos, desde la perspectiva militar: ¿Estaba preparada Venezuela para una catástrofe de esta magnitud? ¿Fue suficiente la reacción institucional?
- Desconozco cuál era la situación previa del país, así que no podría juzgarlo. Yo me encuentro trabajando en conjunto con una brigada de bomberos local. De a poco la ayuda va llegando y los centros de evacuados van mejorando, pero el desastre es de una escala dantesca. Acá, en Caraballeda, no hay servicios básicos: no hay agua, ni luz, ni gas. Han evacuado a casi 300.000 personas.
- Terrible...
- Gestionar una emergencia de este tamaño y garantizar un estándar de calidad inmediato para todos es sumamente difícil. Quiero resaltar es la enorme solidaridad del pueblo venezolano. Los voluntarios nos traen comida cocinada por ellos mismos para que podamos seguir trabajando y nos apoyan en la logística. Toda la comunidad está mancomunada. Respecto a la seguridad, la zona ya está militarizada para controlar los problemas normales de pillaje o saqueo que ocurren en estas catástrofes, y la ruta hacia Caracas está restringida por el deterioro físico de las calzadas.