Unos 5.000 cristianos asirios abandonaron sus casas en Siria después de que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) secuestrara a decenas de personas de esta confesión.En la provincia de Hasake, en el extremo noreste de Siria, casi 1.000 familias se vieron obligadas a abandonar sus casas para refugiarse en las ciudades de Hasake y Qamishli, o sea casi 5.000 personas, le declaró a la AFP Osama Edward, director de la red asiria de los derechos humanos con sede en Suecia.