Luego, bajo amenaza lo retuvo de esa manera y le amputó los genitales con una tijera, para luego huir del lugar llevándose el pene del sujeto.
Tras el alerta a las autoridades, policías rodearon la casa de Bonilla y lo arrestaron.
La víctima fue trasladada de urgencia al hospital, donde le salvaron la vida. Pero los médicos no pudieron volver a colocar el órgano sexual, por lo que ahora es incapaz de orinar normalmente y tampoco puede tener relaciones sexuales.
Durante el proceso judicial, el atacante fue acusado de robo, secuestro y agresión agravada con un arma mortal.
Además, se mencionaron cargos de abuso infantil relacionados con el trauma del evento, pero posteriormente, se retiraron.
El tribunal de Florida lo condenó a 20 años de cárcel, 10 años de libertad condicional y una indemnización a la víctima de 251.00 de dólares.