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No está confirmado, pero todas las hipótesis apuntan a que el aumento del flujo de las napas provoca los temblores que tiene asustados a los habitantes del Este de Mendoza.

Temblores: flujo de las napas y reacomodamiento del suelo es lo que "mueve" a Santa Rosa

Todavía no hay certezas y todas son hipótesis, dentro de un abanico de probabilidades. Lo más probable parece ser que los movimientos de suelo que sintieron los habitantes de la villa cabecera de durante las últimas dos semanas y que produjeron una preocupación generalizada se deberían a un reacomodamiento del suelo debido al aumento del flujo en las napas freáticas. Es lo que podría haber desencadenado la seguidilla de movimientos y un sismo leve que se produjo el viernes 9 pasado y que tuvo como epicentro este lugar de .

El miércoles los santarrosinos tuvieron descanso y ayer también. La seguidilla de "un estruendo y un movimiento vertical muy fuerte dos veces al día", que los vecinos vinieron sintiendo desde la semana pasada, no se produjo.

El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) sólo registró oficialmente tres en esa zona, pero los habitantes sintieron muchos más. Y lo más llamativo es que sólo se sintieron en la villa cabecera de Santa Rosa y en un radio de no más de 20 kilómetros.

Daniel Burrieza, titular de Defensa Civil de Mendoza, dijo que "la opinión de los técnicos es que las napas freáticas son la razón de los movimientos", aunque indicó que es necesario hacer estudios y un control en la zona.

El funcionario indicó que "hubo muchos años de sequía, en los que ha bajado considerablemente la cantidad de agua de las napas. Ahora, luego de un verano en el que ha llovido mucho, las napas han ido recuperándose y esto es lo que puede haber generado un reacomodamiento, especialmente en Santa Rosa, que es zona más arcillosa que otras. Esto puede producir ese tipo de movimientos".

Además Burrieza confirmó que se colocará un acelerómetro en la villa cabecera o sus inmediaciones para detectar estos movimientos. El dispositivo electromecánico indica las fuerzas de aceleración sísmicas, vibraciones o movimientos, que puedan producirse de un sector puntual y que lleguen a ser detectadas por el INPRES.

Del viernes al martes

Si bien aún está dentro del terreno de las especulaciones, la posibilidad de un reacomodamiento o hundimiento del suelo por la modificación del caudal de agua en las napas freáticas parece ser la explicación de los movimientos.

Desde el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), unidad ejecutora dependiente del Conicet, analizaron el caso.

La geóloga Laura Giambiagi se tomó parte de la mañana para revisar planillas, registros y evaluar las hipótesis.

"Si es ese el motivo, no podemos hablar de movimiento sísmicos, sino de un movimiento de flujo, de un hundimiento", dijo. Por este motivo el INPRES no registró esos episodios. "Tiene que haber sido algo muy puntal de la zona", subrayó.

La geóloga revisó con mucho cuidado todos los registros. Allí detectó tres movimientos. El primero es del viernes 9, con epicentro en la zona de la villa cabecera. El segundo fue el sábado 10, cerca de La Dormida, y el tercero el martes 13, en la zona de Pichi Ciego, 30 kilómetros al sur de Las Catitas. Todos apenas superaron los 3 grados y fueron a poca profundidad.

"Si se trata de un reacomodamiento del suelo debido al aumento de agua en las napas, y sin que esto deje de ser una especulación, es probable que el sismo del 9 haya generado ese reacomodamiento que luego se siguió sintiendo en los días posteriores", sostuvo.

La hipótesis de esta secuencia, que la geóloga calificó de una "explicación viable", está apoyada en que "un reacomodamiento sólo se produce después de un sismo".

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Horacio Rodríguez / Diario UNO.
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La zona es un valle, por lo que es probable que se haya producido un hundimiento o reacomodamiento del suelo  (Laura Giambiagi, geóloga del Ianigla).

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