La Confederación General del Trabajo Regional eligió a sus autoridades. La lista final quedó conformada por Luis Márquez ( Unión Obrera Metalúrgica) en el cargo de secretario general; Oscar Arancibia (Sindicato Unido de Trabajadores de Aguas y Gaseosas), como secretario adjunto, y Carlos Sosa (Unión Ferroviaria), como secretario gremial.
Los líderes que guiarán por cuatro años la central sindical de Mendoza fueron elegidos ayer tras ocho horas de plenario.
La jornada comenzó a las 10 y concluyó a las 18 en el edificio del Sindicato de Luz y Fuerza, en Mendoza capital. En ese lugar, los secretarios generales de los sindicatos confederados propusieron candidatos y debatieron opciones hasta definir la lista de unidad.
Así fue como los sectores internos, agrupados en diferentes sindicatos, terminaron de acordar el modo de trabajo que guiará a los representantes obreros durante los siguientes años y cómo se llevará adelante la lucha, en una coyuntura nacional en la que las políticas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri debilitan a los trabajadores con despidos y paritarias por debajo de la .
"Fue una larga jornada de muchas horas de discusión, pero finalmente llegamos a un acuerdo y la CGT local quedó normalizada", dijo Oscar Arnacibia, minutos después de que se conociera públicamente la nueva conducción de los gremios mendocinos. La normalización prevista por la CGT nacional se llevó a cabo en todas las provincias del país.
Con la reciente elección de autoridades, el sindicalismo mendocino afronta una nueva etapa de desafíos, ya que tras 15 años consecutivos de gobiernos peronistas, ahora tiene que conducir con otro partido en el Gobierno provincial y en el nacional. La tensión estará dada por dos actitudes ante el reclamo de los trabajadores: elegir una postura dialoguista o salir a la calle a protestar.
Como primera medida, pedirán una audiencia con el gobernador de la provincia, Alfredo Cornejo, para discutir políticas. Ganancias y paritarias son dos de los puntos más importantes que discutirán con el máximo mandatario en los próximos meses.
Este martes salían a la calle en apoyo al sector gastronómico, que realizará una protesta en San Martín y Sarmiento, a las 10, por los que vienen sufriendo, producto de la paralización de la economía y la retracción del consumo.
Nuevo esquema
Después de muchos años de fragmentaciones y un largo proceso repleto de dificultades, el sindicalismo tomó el camino de un acuerdo y en agosto concretó la unificación de la Confederación General del Trabajo. El congreso normalizador aprobó la fusión de la mayoría de los sindicatos y la designación de un triunvirato integrado por Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (estaciones de servicio) y Juan Carlos Schmid (Federación Marítima Portuaria).
La armonización de las diferencias se produjo en medio de un escenario en el que el salario de los trabajadores sufrió un fuerte impacto negativo, ya que se devaluó la moneda, subieron las tarifas de los servicios domiciliarios y la inflación elevó el precio de la canasta básica de los alimentos. Al mismo tiempo, hubo a razón de 650 despidos y suspensiones por día, según advirtió el Centro de Economía Política (CEPA) en su último análisis de la evolución del empleo.
-Parálisis política. La división de la conducción nacional de la CGT durante el final del kirchnerismo imposibilitó que en las centrales regionales se renovaran mandatos hasta este lunes.
-Consecuencias. Los conductores estuvieron obligados a prorrogar sus mandatos ante la falta de autoridades que avalaran las elecciones a nivel nacional, como mandan los estatutos.
