Son más de 60 las muertes en el Zoo de que se registraron en los últimos meses. Esto provocó una gran crisis en el paseo provincial que tomó repercusiones nacionales e internacionales.
En la noche del domingo se dio a conocer el fallecimiento de otro animal, uno de los más mediáticos y queridos. El , el oso polar, murió.
La salud del ejemplar ya se encontraba deteriorada debido a su avanzada edad. Según el parte del gobierno, se trató de un desbalance hemodinámico, lo que desencadenó en una descompensación multisistémica.
Este deceso ocurre en medio un importante planteo sobre el futuro del y el concepto de exposición de animales enjaulados.
Con las primeras muertes se puso la lupa en el alimento y se envió a analizar por la posible existencia de herbicida o clavel amarrillo. Esta situación tensó la relación con los profesionales del paseo y las nuevas autoridades.
Las muertes se dieron, sobretodo, en los animales de corral. Ciervos y ovejas somalí fueron las principales víctimas ante las intensas lluvias y la gran cantidad de guano que complicaron la calidad de vida de los animales.
Luego la muerte de Draculín, la única pantera negra que había en el paseo. Un gran escándalo se desencadenó luego de esto ya que desde ONGs denunciaron que la piel del ejemplar había desaparecido. Esto terminó con la exhumación del cuerpo.
Finalmente, Arturo se sumó a la larga lista. El oso polar superaba la expectativa de vida de esta especie en cautiverio.
