Investigación

Por el caso Bento detuvieron en Buenos Aires al abogado Luis Francisco "Chato" Álvarez

El nuevo aprehendido es sospechoso de tener vínculos estrechos con algunos de los imputados en la causa contra el juez federal acusado de liderar una banda que pedía coimas a presos a cambio de beneficios judiciales

Por UNO

Como se esperaba la causa contra el juez Walter Bento, acusado de ser el líder de una banda que supuestamente pedía coimas a presos para beneficiarlos con libertades o disminución de penas, sumó un detenido en la tarde de este lunes. Se trata del abogado Luis Francisco Álvarez, conocido como "Chato".

Una de las primeras derivaciones de aquella declaración ocurrió ahora con la detención de Álvarez, dispuesta por el juez subrogante Leopoldo Rago Gallo, de San Juan, quien reemplaza a Eduardo Puigdéngolas, hoy de licencia. Una de esa medidas, pedidas por Vega, fue la detención de Álvarez, efectivizada en la Capital Federal.

Todo indica que habrá más medidas no sólo en territorio bonaerense sino también en Mendoza, con una serie de allanamientos.

Según la investigación Chato Álvarez, un abogado de más de 40 años, ha mantenido encuentros con algunos de los imputados en una casa de Palmares en la que probablemente se reunían a jugar al póker. En ese barrio vive también Bento.

El nuevo detenido estaba el mira del fiscal desde hace tiempo sobre todo desde que declaró como testigo en la causa por el crimen de Diego Aliaga. Entonces fue imputado por falso testimonio aunque luego zafò y resultó sobreseído.

Lo que indican algunos medios, es que el abogado Álvarez habría cumplido el mismo rol que Aliaga y que oficiaba de contacto entre los detenidos y Bento para solicitarles las coimas a cambio de reducciones de condenas o libertades.

Otro detalle que se menciona como importante es que el Chato es esposo de una funcionaria judicial, quien cuando saltó el caso Bento fue trasladada de su cargo.

Coimas en Mendoza

A mediados de 2020 el supuesto empresario Diego Aliaga estuvo desaparecido y luego fue encontrado asesinado. Más allá de la conmoción por su crimen, comenzó a levantarse el rumor de que el hombre tenía contactos para sacar a presos de contrabando y narcotráfico en la Justicia Federal. A fines de ese año, un sospechoso de financiar una narcobanda fue detenido y en su teléfono celular se encontraron conversaciones que alimentaron esa hipótesis.

El fiscal federal Dante Vega estuvo siguiendo la pista hasta que decidió ordenar allanamientos, detenciones e imputaciones que se concretaron el 5 de mayo pasado. Dentro de los sospechosos se encontraba el juez federal Walter Bento, su esposa Marta Boiza y un puñado de abogados. Un mes después la causa tuvo una segunda ola de imputaciones que incluyó a miembros de la Policía de Mendoza.

En líneas generales, la pesquisa sostiene que Walter Bento lideraba una organización ilícita dedicaba a gestionar coimas para darle beneficios a presos, tales como arrestos domiciliarias o la libertad. Aliaga era mano derecha del magistrado y junto a un grupo de abogados coordinaban las tareas en la presunta banda. La investigación también tiene imputado al juez y a su esposa por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

Sobre esto, la situación en la Justicia de la mujer del Chato tampoco pasó desapercibida. García, una mujer que llegó a los Tribunales Federales de la mano de la otrora jueza Olga Pura Arrabal, trabajaba como relatora de la Cámara de Apelaciones y fue trasladada al fuero federal Civil cuando el Bentogate comenzó a tomar estado público.

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