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Asociación de Magistrados

La jueza que ganó las elecciones por un voto prefiere una Corte más técnica y no tan politizada

Editado por José Luis Verderico
verderico.joseluis@diariouno.com.ar

A partir del 20 de mayo será presidenta de la Asociación de Magistrados de Mendoza. Viene de ganar las elecciones por un voto. Silvina Furlotti (53) es jueza desde 1994 -fue una de las primeras en rendir examen- y no paga el impuesto a las Ganancias: "No es un privilegio sino garantía de independencia e imparcialidad", argumenta en coincidencia con quien le entregará el poder, Armando Martínez.

Se declara reformista y de los jueces que militan la oralidad de los procesos judiciales. Por su formación académica prefiere una Corte "más técnica, como la de Aída Kemelmajer" y reconoce que en los máximos tribunales de justicia de Mendoza y de la Nación "el rol político hoy pesa más que el institucional".

-¿Qué opina de Alfredo Cornejo con el ojo siempre puesto sobre el Poder Judicial, los jueces y la Corte? ¿Le gusta? ¿Le incomoda?

Hay que escuchar las críticas que llegan desde los otros poderes, y si son malintencionadas entonces duelen y no construyen. Me parece que Cornejo ha hecho algunas críticas que no están bien, como sacar a la luz las estadísticas y los sueldos de la Justicia de Paz departamental. Se trató mal a mucha gente que trabaja en zonas solitarias y con pocos recursos y escaso personal. Ese ataque me pareció inncesario en vez de sentarse a hablar con esa gente y sin conocer a jueces que trabajan perdidos por ahí. Aunque no hay que ir muy lejos para ver esta situación. Por ejemplo, a la Justicia de Paz de Maipú.

¿Y algún Cornejo con el que se haya sentido identificada?

El que tuvo el coraje de haber impuesto tantas reformas al Poder Judicial.  Me gusta ese Cornejo decidido a imponer reformas con una Legislatura que acompañó. No me gustaron los cambios al Consejo de la Magistratura; he sido consejera por los jueces y no me gusta el sistema nuevo, que impide ponerle nota a la gente para que sean todos iguales. Me parece malo para el candidato y malo para la sociedad porque se desconoce si el juez al que se está nombrando es bueno técnicamente o no.

Cuando Julio Gómez, hoy ministro de la Suprema Corte, era subsecretario de Justicia de Rodolfo Gabrielli en los ´90,  Furlotti rindió uno de los primeros exámenes del Consejo de la Magistratura para ser jueza. Luego fue fiscal Civil y Comercial. Hace 7 años que es camarista

¿Los jueces deben pagar Ganancias?

Ya están pagando todos los jueces que ingresaron a partir de 2017.

¿Usted paga?

No, porque ingresé en 1994. Los que somos jueces desde antes de 2017 no pagamos porque hay dos valores muy importantes en juego: la igualdad de las cargas públicas y la intangibilidad de los salarios. Más que un problema local, Ganancias es un problema nacional porque es un impuesto nacional, por eso se están estudiando alternativas sobre todo la Federación Argentina de la Magistratura.

¿Qué postura tiene al respecto?

Los magistrados no estamos cerrados a nada, ni a pagar ni a no pagar, pero sin que se afecten las garantías. Por ahí se piensa que son privilegios pero no son privilegios, sino las garantías para poder ser independientes, que es lo que más debemos cuidar.

¿Hay jueces de la vieja guardia y jueces de la nueva época?

Hay muchos jueces de la nueva época que quieren estos cambios que están ocurriendo en el Poder Judicial.

¿Usted es de los primeros o de los reformistas?

Soy de los que acompañan estos cambios, como la oralidad de los procesos, que debe acompañarse con capacitación. Los cambios son desafíos importantes. Cambiaron todas las leyes de fondo. Las normas que tenemos son buenas pero nuestros jueces penales, civiles y laborales están aplicando muy bien todas las normas.

¿Está muy politizada la Suprema Corte de Justicia como nunca antes? 

Creo que sí. Las Cortes, al ser uno de los poderes del Estado, tienen un fuerte rol político desde siempre. Creo que con el avance de los tiempos en la Corte de la Nación y la Corte de Mendoza el rol político pesa más que el institucional. Es una tendencia que no sé si es buena o no. Yo, como profesional del Derecho, prefiero una Corte que marque más lo jurisdiccional, que marque más tendencias en Derecho; me gusta más la Corte de (Aída) Kemelmajer, con sus votos en disidencia, porque a mí me gusta leer fallos y sentencias y tengo perfil más académico.

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"Todos me cargan con que pusieron el voto que nos dio el triunfo" "Todos me cargan con que pusieron el voto que nos dio el triunfo"

Silvina Furlotti, presidenta electa de la Asociación de Magistrados

¿Qué análisis hace de las elecciones que ganó la lista 2 ?

Me sorprendió muy gratamente la alta cantidad de votantes. Había un alto compromiso democrático de nuestros asociados que me pareció inédito. Esta vez la gente estaba muy pendiente de las elecciones y eso me pareció muy bueno. Me pareció muy interesante el compromiso de los magistrados con el futuro de la asociación y sus intereses.

El conteo final fue el cerradísimo 154 a 153 y hubo parciales holgados en el Gran Mendoza, ajustados en el Valle de Uco y derrotas en San Rafael y San Martín...

El resultado fue ajustado porque Ariel Hernández (hombre del supremo Mario Adaro en la lista 4 y ex titular de la institución) es una persona muy buena y muy valiosa y un gran competidor, y porque encabezó una lista de personas muy respetables. Las dos listas eran muy buenas. Ariel fue presidente dos veces y es un gran gestor, y ¡había que ganarle a Ariel!

¿Usted es radical?

Me asocian al radicalismo pero solo tuve participación en Franja Morada en mi época de estudiante a partir de 1983 y supe estar afiliada, pero nunca más milité. En la Asociación de Magistrados siempre hemos tratado de convocar gente de todos los sectores, cuidando que hubiera buena representación de todos los fueros y esta vez también fue así.

¿Objetivos de la gestión?

Queremos transformar la Asociación en materia de comunicación interna y externa. Comunicar es un viejo problema de los magistrados. Mejorar la web. Generar más lazos con la comunidad porque sabemos que el juez no es un personaje simpático: al decir que alguien está condenado, o que debe pagar una deuda, o que un niño debe vivir con la otra parte no somos simpáticos para la sociedad.

Pero usted sabe que hay jueces que hacen todo lo posible para ser impopulares...

Claro, por eso queremos mejorar la comunicación de lo que hacemos. Estamos trabajando mucho para acompañar todos los cambios que hay en tribunales -que son muchos- como la oralidad, que nos está acercando mucho a la sociedad, Queremos mostrar que el Poder Judicial de hoy no es el de hace diez años.

Furlotti fue secretaria de la Asociación de Magistrados en la última presidencia de Orlando Farruggia. También fue vocal en otros dos mandatos del entonces juez laboralista y trabajó dos años con el presidente Eduardo Lalo Brandi. 

¿Estuvo alejada de la institución?

Sí, para dedicarme a la cuestión académica. Volví porque en octubre fueron a buscarme para participar de este proyecto. El Rulo Farruggia me dijo: "Vos, la Susana Muscianisi y el Germán Ferrer tienen que estar acá". Y así fue: él fue uno de los grandes armadores de esa lista.

Está divorciada y tiene dos hijas de 30 y 26 años. Una es abogada, la otra es ingeniera industrial: "Están casi, casi criaditas"

La historia de Farruggia en la institución ha trascendido los tiempos...

Con Susana (Muscianisi) fuimos a buscarlo para su última presidencia. "Te necesitamos", le dijimos. Hace unos meses vino él: "Ahora tienen que volver ustedes", nos dijo.

Hábleme del jingle de su lista, que tanta repercusión causó... (basado en la canción Argentina es nuestro hogar, de 1985)

Ay, el jingle (lamenta y ríe). Fue una broma interna que se viralizó... Sirvió para darnos cuenta de que no somos buenos cantantes (ríe).

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