La Justicia volverá a la carga contra Rolando Evaristo Carrizo (79), el exjuez federal que fue condenado a prisión perpetua por no investigar los delitos que las fuerzas militares cometieron en la última dictadura. Ahora volvió a ser procesado por nuevos hechos.
Ese juicio, que tuvo sentencia en julio de 2017, fue histórico porque marcó la primera condena a nivel nacional de la pata civil que colaboró con el gobierno de facto. Carrizo fue sentenciado a la máxima pena junto a sus colegas Otilio Romano, Luis Miret -fallecido- y Guillermo Petra Recabarren.
Pero, además de la pena, se extrajo una compulsa para investigar nuevos hechos que no se habían abarcado en ese proceso judicial.
El nuevo expediente logró este miércoles el procesamiento sin prisión preventiva de Carrizo -actualmente está en prisión domiciliaria- por 12 hechos de retardo de Justicia.
La parte acusatoria sostiene que el exjuez federal tomó conocimiento y no investigó las torturas a Daniel Rabanal, Silvia Ontiveros, Fernando Rule, Ivonne Larrieu, Alberto Muñoz, Rodolfo Molinas, Marcos Ibáñez, Guido Actis, Stella Ferrón, Vicenta Zárate y Juan Sgroi.
Todos fueron secuestrados entre enero y febrero de 1976. Pasaron por el centro clandestino de detención D2 y por la penitenciaría provincial.
Además, Ontiveros fue abusada sexualmente en reiteradas ocasiones. En su declaración afirmó que perdió la cuenta de las violaciones que sufrió y que incluso al final no se resistía porque se dio cuenta que si forcejeaba más le gustaba a los agresores sexuales.
La violencia contra esta mujer fue tal que perdió un embarazo durante su tiempo de detención y le debieron hacer un legrado.
Según la acusación, Carrizo era titular del Juzgado Federal 1 y omitió promover la investigación de estos delitos, por lo que es considerado partícipe primario de hechos de tortura y abuso sexual. "Su aporte sistemático configuró una verdadera garantía de impunidad para los autores", reza el procesamiento.
