A pesar de la acusación en su contra, el operador no quedó detenido por no tener antecedentes y porque el delito prevé una pena de 2 a 6 años y un año de inhabilitación para ocupar cargos públicos, por lo que es excarcelable.

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Los turistas venezonalos Valentino González y su madre Irma del Carmen Tovar que murieron en Mendoza.

Los turistas venezonalos Valentino González y su madre Irma del Carmen Tovar que murieron en Mendoza.

El operador, que es empleado administrativo del Ministerio de Salud, desestimó el llamado de Valentino González, de 23 años, quien en la madrugada del 9 de enero llamó y pidió ayuda para su madre Irma del Carmen Tovar, de 55 años, y su sobrino de 5 años, quienes estaban muy descompuestos.

Comisso decidió, sin consultar a un superior, no enviar una ambulancia. La única solución que le dio fue que llevara a la mujer al Hospital Central y al niño al Notti, sin siquiera preguntar si estaba en condiciones de hacerlo.

En la tarde de ese mismo día, la mujer de 55 años y su hijo de 23 años fueron encontrados muertos, mientras que el nene de 5 años aun estaba con vida y fue llevado al Notti, donde quedó internado por la intoxicación y además porque tenía Covid. Pocos días más tarde fue dado de alta y se fue con su padre, hermano de Irma del Carmen Tovar.

La Directora del SEC, Inés Valencia, declaró en la Fiscalía de Delitos no Especializados que Comisso tomó la llamada como un código verde, cuando en realidad era amarillo y el proceder era diferente, y que no respetó lo que indica el manual de procedimiento del sistema de emergencias.

El fiscal Juan Tichelli, quien decidió la imputación del operador el sábado, entendió que debería haber profundizado las preguntas a Valentino González y haber consultado con un superior que es médico. Otro accionar hubiese sido que le explicara el caso al médico de turno luego de cortar la comunicación, y haber devuelto la llamada o directamente enviar una ambulancia al lugar donde se alojaban los turistas.

Un caso muy similar fue el de la operadora del 911 que desestimó la llamada de un hombre que dijo escuchar gritos de auxilio de una mujer, y que luego se supo que se trataba de Florencia Romano. En ese hecho, la funcionaria fue a un juicio abreviado en el cual se la condenó a tres años en suspenso e inhabilitación de por vida para volver a ocupar un cargo público.

El llamado que hizo Valentino al 911 para pedir ayuda fue recuperado y entregado a la Justicia. De fondo se escuchan los gritos de su madre y su sobrino. Comisso, sin ser profesional de la salud, le dijo que debió ser algo que comieron.

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