Casi como una paradoja, cometió un robo dentro del organismo judicial encargado de investigar ese tipo de delitos. Era un empleado de limpieza que trabajaba en el Polo Judicial Penal. Aprovechó ese acceso al edificio para llevarse más de 20 celulares y dinero en efectivo que estaba secuestrado en causas judiciales. Su accionar fue tan burdo que al poco tiempo lo detuvieron y ahora lo condenaron.
Condenaron al empleado de limpieza en el Polo Judicial que se robó 22 celulares y casi $200.000
Walter Morán (38) admitió los múltiples robos en el edificio de la Justicia y fue sentenciado a 4 años de prisión en efectivo
Walter Alejandro Morán (38) fue sentenciado a 4 años de prisión en efectivo luego de admitir que cometió el robo hormiga durante varios meses de 2024. El juez David Mangiafico lo condenó por 22 delitos de sustracción de elementos probatorios y un hecho de hurto simple.
El acuerdo para el fallo fue gracias a las pruebas que la Fiscalía de Homicidios y Violencia Institucional acumuló contra del ex empleado de limpieza del Polo Judicial Penal.
Los múltiples robos de celulares en el Polo Judicial
La causa se inició tras una denuncia de una secretaria de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos quien fue a buscar uno de los celulares secuestrados en una causa y se dio cuenta del faltante. Walter Morán era empleado de una empresa que tenía tercerizado el servicio de limpieza en el Polo Judicial. En los horarios nocturnos y con el edificio prácticamente vacío, se cree que aprovechó para ingresar a los despachos de los fiscales de la Unidad de Robos y Hurtos ubicados en el tercer piso.
Con este modus operandi, entre abril y diciembre de 2024 sustrajo al menos 22 teléfonos celulares y $196.000 que estaban guardados en distintos muebles en los despachos, ya que eran secuestros de causas judiciales de robos. Luego los vendió y los repartió entre conocidos y familiares suyos.
Las escuchas telefónicas y pericias tecnológicas detectaron que el IMEI de los celulares robados se volvieron a activar tiempo después de ser sustraídos pero con otros números telefónicos. Incluso en algunos de ellos abrieron perfiles de billeteras virtuales y correos electrónicos a nombre de Walter Morán.
También se recuperaron varios de los artefactos sustraídos cuando se ordenó una batería de allanamientos el día en que el empleado fue detenido. Muchos de los celulares estaban en su poder en una casa ubicada en el barrio Alas Argentinas, en Las Heras.
En tanto que una cámara de seguridad del Polo Judicial filmó al sospechoso entrando a uno de los despachos de los fiscales y luego saliendo con una bolsa de residuos en sus manos, donde se cree que había ocultado el dinero en efectivo que se robó. Finalmente, varios de las personas que recibieron los celulares declararon que se lo compraron a un hombre que coincide con la descripción física de Walter Morán.





