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Crónicas de la infamia: "Operativo Abril de 1977" – Capítulo V

Ambos estudiaban en La Plata. Ambos tenían 26 años. Ambos se escondieron en Mendoza. Ambos tuvieron un hijo el 13 de abril de 1977. Ambos no lo alcanzaron a ver nacer. Ambos desaparecieron.

Causan escalofríos las historias de Miguel Julio Pacheco y de Luis César López. No sólo por haber sido desaparecidos por la dictadura militar, sino también por el paralelismo de sus vidas.

Se conocieron en la Universidad de La Plata. Los dos jóvenes estudiaban arquitectura y militaban en organizaciones peronistas. Julio, el Lobo, escapó hacia Mendoza con su esposa embarazada cuando lo amenazaron en plena calle.

César, el Indio, decidió seguir sus pasos algunos días después luego de que su hermano, Francisco López, fuera desparecido en la recordada Noche de los Lápices

Ya en Mendoza, los amigos y sus respectivas parejas, ambas embarazadas, estuvieron viviendo un tiempo juntos. Sabiendo que estaban siendo perseguidos y por cuestiones de seguridad, López y Marta Lastrucci se mudaron a una pensión en calle Godoy Cruz, en Guaymallén.

El 8 de abril fue el día fatídico. A primera hora de la mañana el joven salió de su domicilio para reunirse con Pacheco, sin saber que este último había sido secuestrado por las fuerzas militares el día anterior.

Varias horas después y al notar que no regresaba, Marta decidió abandonar la pensión y junto con Nora Otín, la pareja de Pacheco, escaparon hacia General Alvear. Cinco días después, ambas dieron a luz. La historia las terminó separando, al menos en la distancia, ya que Marta y su pequeño se radicaron en Italia, escapando del terrorismo.

Ni el Lobo ni el Indio volvieron a ser vistos. La última noticia de César fue una foto de su cadáver, que había sido remitido a la morgue judicial dos días después de su captura. Sólo quedó la foto. Sus restos nunca fueron encontrados.

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