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Coronavirus en Mendoza: desgarrador testimonio del hijo de un femicida para que su padre no tenga prisión domiciliaria

Editado por Soledad Segade
segade.soledad@diariouno.com.ar

“Tenemos miedo. Quién nos garantiza a nosotros que no va a salir y me va a matar a mí, o a mis hermanos, a mi familia. A mi mamá ya la mató”, dijo Darío Vivares, hijo de Mirta Barchiesi, quien fue asesinada en abril de 2011 por su marido, quien la atacó en la calle cuando iba a trabajar, la golpeó y luego la apuñaló con una catana.

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Luis Vivares fue condenado a prisión perpetua, de los cuales lleva 9 años, por asesinar a su ex pareja. Está en el penal Almafuerte, donde estudia, se capacita y trabaja. Debido al coronavirus, y como tiene diabetes e hipertensión, solicitó que le dieran prisión domiciliaria.

En la audiencia indicaron que la domiciliaria la realizaría en la casa de su madre, quien tiene 78 años, una mujer que pertenece al grupo de riesgo por el virus.

Pero también se supo que es la tercera vez que pide este beneficio, en una ocasión desistieron de este pedido, en otra oportunidad se le negó, y se acreditó su enfermedad, pero señalaron que la misma puede ser correctamente tratada en el penal.

En este caso, la jueza Mariana Gardey volvió a denegarle esta posibilidad, ya que su condición no está contemplada en este contexto de pandemia, debido a que no son afecciones severas y no corre peligro su vida dentro del penal, contemplando además, el grave homicidio cometido y la amenaza de muerte que tuvo hacia sus hijos antes de asesinar a la madre.

El desesperado pedido de Darío

En la audiencia realizada el jueves, realizada por videoconferencia, uno de los hijos del condenado y la víctima fatal, quiso participar para expresar su enorme preocupación que este pedido le generó a él y a sus tres hermanos.

Dijo que Luis Vivares es una persona muy inteligente y manipuladora, por lo que una tobillera electrónica u otro tipo de control no garantiza que no le haga nada a él ni a su familia. “Lo único que quiere es salir de ahí”.

El joven señaló que cuando el hombre fue condenado sintieron, dentro de todo el dolor que tenían por la pérdida de su madre, que se había hecho justicia. Pero esto desapareció cuando el lunes les llegó la notificación de esta audiencia, un día después de cumplirse 9 años de la muerte de Mirta.

Sostuvo que esa notificación los hizo volver al principio, como si su madre hubiera sido recientemente asesinada, y que de ninguna manera le puede contar esta situación a su abuela, madre de Mirta, porque no lo soportaría.

Reiteró el miedo que sienten si este hombre tuviese prisión domiciliaria, y pidió que no se la otorgaran, ya que antes de matar a su madre, los amenazó de muerte a ellos. Al cumplir una de las amenazas y asesinar a Barchiesi, aseguraron que el crimen fue planeado.

El crimen

Eran cerca de las 6 del 19 de abril de 2011, cuando Mirta Barchiesi salió de su casa en bicicleta de la zona de La Primavera, en Guaymallén, para ir a la florería en la que trabajaba.

En el camino fue sorprendida por su ex marido, Luis Vivares, quien la agarró de los pelos, la tiró contra el capot de la camioneta en la que circulaba, la golpeó y luego sacó una catana de unos 80 centímetros de largo y la apuñaló reiteradas veces en el abdomen.

Mientras hacía esto, varios vecinos que escucharon los gritos salieron de sus casas, y al intentar acercarse y ante los pedidos que dejara a Mirta, les dijo que después de matarla a la mujer los mataría a ellos.

Luego del asesinato, Vivares se subió a su camioneta y escapó, aunque poco después fue capturado por la Policía.

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En ese momento no existía la figura de femicidio, por lo que fue imputado y condenado por homicidio agravado por el vínculo, ya que Mirta había sido su esposa y la madre de sus cuatro hijos.

En las audiencias del juicio donde fue condenado a prisión perpetua, muchos familiares dijeron que era un matrimonio que estaba terminado hacía tiempo, pero que él se negaba a irse de la casa. Incluso la mujer había hecho una denuncia judicial para sacarlo del hogar.

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