Por tercera vez la familia de Paula Toledo (20) se esperanza en tener Justicia. Al menos algo. Nuevamente comenzó un juicio por la violación en manada y el crimen en San Rafael de la joven de 20 años. Quien fuera su pareja al momento del hecho, Marcos Federico Graín (32), se sentó por segunda vez en el banquillo de acusados.
Caso Paula Toledo: Graín declaró y dijo ser inocente

Todavía no hay Justicia para Paula Toledo.
Luego de brindar sus datos personales y escuchar la acusación que el fiscal Pablo Peñasco sostiene en su contra, Marcos Graín decidió brindar una declaración. Ya lo había hecho en el primer juicio, donde manifestó que dejó a Paula Toledo con un grupo de amigos y luego se fue del lugar, desligandosé del atroz asesinato.
En esta ocasión, sostuvo que "soy inocente y quiero que se sepa quién la mató". “Esa noche no estuve en la casa de Paula, estuve en mi casa. Si hubiese estado con ella, lo diría. Al día siguiente, me enteré de lo que pasaba por mi hermano, entonces fui al lugar. Me encontré con pisadas de todo el mundo y cuando me enteré que era Paula sentí mucho dolor”, agregó.
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Marcos Graín dijo que no era novio de Paula Toledo sino "amigos que tenían sexo". Y también se refirió al primer juicio del hecho, que se realizó en 2006 y donde no estuvo presente porque escapó de la Justicia: “El abogado me dijo que era más fácil levantar una orden de captura, que sacarme del penal y me recomendó irme a pasear”.
El debate por el crimen en San Rafael continuará con cerca de 60 testigos, por lo que se espera que los días anteriores a Navidad haya una sentencia por parte de los jueces Néstor Murcia, Alejandro Celeste y Esteban Vázquez.
Crimen en San Rafael
En la mañana del 31 de octubre de 2003, Paula Toledo fue hallada sin vida en la localidad de El Sosneado. Estaba semidesnuda y su rostro estaba desfigurado. La autopsia determinó que había sido violada vaginal y analmente. Tenía signos de asfixia y quemaduras de cigarrillos en distintas partes del cuerpo. Minutos antes se había reunido con su pareja, Marcos Graín, y un grupo de jóvenes en una casa abandonada donde solían juntarse a "tomar vino y fumar marihuana", según reconstruyó la acusación fiscal.
La investigación apunto rápidamente contra Marcos Graín, quien tenía 19 años, y otros menores de edad. Sin embargo, llegaron en libertad al primer juicio que se realizó en 2006, donde Iván Gauna y los hermanos Víctor y Alejandro Echegaray terminaron absueltos por el beneficio de la duda.
Marcos Graín, que estaba prófugo al momento de ese debate, fue juzgado en un segundo juicio a mediados de 2010 donde tampoco lo encontraron culpable.
Ambos debates fueron anulados por la Suprema Corte de Justicia, básicamente por la pésima investigación que los antecedió. Los forenses jamás cotejaron las manchas de sangre que se hallaron en el lugar de hecho con la de los acusados. Tampoco lo hicieron con colillas de cigarrillos y con las prendas de ropa de la víctima. Ni siquiera se buscaron rastros de fluidos en el cuerpo de Paula Toledo -de hecho el cadáver fue lavado-.
Como han pasado más de 17 años del hecho de sangre, la acusación prescribió para todos los sospechosos menos para Graín, quien hoy volvió a sentarse en el banquillo de acusados.