El caso de abuso en Murialdo está a punto de llegar a juicio

La investigación por el abuso sexual de una nena de 4 años ocurrido en un baño del Instituto Leonardo Murialdo, que tiene como acusado a un celador, llegó a su fin por lo que se espera que la causa sea elevada a juicio y el debate se realice este año.

Se trata del caso ocurrido en 2 de agosto de 2018 por el cual Oscar Salas, ex celador del colegio religioso de Guaymallén, fue detenido e imputado por abuso sexual agravado por acceso carnal, con una pena que prevé de 6 a 12 años de cárcel.

Según el querellante Pablo David, la etapa de investigación está terminada debido a que ya no hay más prueba para producir, y que “ninguna de las pruebas aportadas por la defensa lo saca a él de la escena del hecho”.

Sólo resta que un tribunal resuelva el pedido de cese de prisión preventiva para el imputado Oscar Salas. Es la cuarta vez que los defensores del celador hacen este pedido a medida que incorporaron pruebas nuevas, pero hasta el momento nada sirvió para conceder la petición.

Luego de esto, la causa estaría en condiciones de ser elevada a juicio y se espera que el debate se desarrolle en el transcurso de este año.

Los dichos de la víctima

La nena de 4 años no declaró en cámara Gesell sino que lo hizo en tres entrevistas realizadas por especialistas, quienes determinaron que el relato es real en lo sustancial, es claro y contundente respecto a quién, qué y dónde pasó.

En el informe aseguraron que los dichos de la pequeña no estaban “guionados” y que no tiene desarrolladas sus funciones témporo-espacial.

Además, se constató que reconoce todos los colores, debido a que mientras daba las características físicas y de la ropa del hombre que la abusó, le preguntaban de qué color era y que lo señalara, lo cual lo hizo sin problemas.

Los intentos de la defensa

La defensa  quiso instalar desde un principio que el abuso habría ocurrido en el entorno familiar y no dentro de la institución, pero esto fue descartado por pericias e investigaciones realizadas por especialistas.

Según la querella, los abogados del celador Salas quisieron fundar que la menor había sufrido abusos sexuales con anterioridad y apuntaron directamente al entorno familiar.

Presentaron como prueba un peritaje de parte con dibujos que la nena había realizado en el colegio. No eran los originales, sino una foto  y sin la niña presente.

El especialista Vilapriño indicó que por las características de los dibujos se podía entender que había sido víctima de abuso o maltratos con anterioridad, pero no pudo sostener que fuera abuso sexual dentro de su familia.

Por otro lado, varias maestras declararon que había rumores que la nena era abusada en su casa, pero nadie pudo indicar de dónde surgieron los rumores y por qué ninguna puso en aviso sobre esta situación con anterioridad.

También  plantearon que el baño del Nivel Inicial donde habría ocurrido el hecho es muy pequeño por lo que no entran un adulto y un chico. Pero el peritaje que se hizo con perros de rastreo, que indicaron que la víctima y su abusador estuvieron en el antebaño, donde sí entran los dos.

Luego intentaron desacreditar el abuso debido a que luego de que habría ocurrido, la maestra de la nena no vio que ella llorara, por lo que desestimó que algo le pudiese haber pasado.

Finalmente, entregaron como prueba una captura de Whatsapp que indicaba que en el momento en el que habría ocurrido el abuso, Salas miraba un video que habían mandado por un grupo y que duraba tres minutos.

Esto fue inspeccionado y un peritaje determinó que el video duraba sólo 6 segundos y que su contenido era pornográfico.

“Más allá de esta batería de pruebas que presentaron, su situación procesal no cambió en absoluto”, explicó el querellante Pablo David, por lo que el acusado seguirá con prisión preventiva con la modalidad domiciliaria hasta que se realice el juicio.

“Cazador de colegialas”

Lo que sí se pudo determinar fue que Salas miró videos porno unas horas antes de ocurrido el abuso de la nena de 4 años. Fue a las 12.06 del día 2 de agosto de 2018, cuando estaba en el colegio en pleno horario de trabajo.

Los especialistas que analizaron su teléfono constataron que hizo la búsqueda de "colegialas" y miró un video titulado “Colegiala dejándose follar por su profesor”.

Además, una de sus búsquedas más frecuentes era Cazador de colegialas.