Imaginen por un momento que están en un desierto árabe diciéndole a C3PO qué hacer.Tal fue la peculiar experiencia de J. J. Abrams, quien pese a su propia trepidación se introdujo en la ópera espacial de George Lucas con la tarea de llenar las monumentales expectativas que rodean a Star Wars: el despertar de la fuerza. Para el cineasta de 49 años, quien creció siendo un fanático de Star Wars, parte del reto era enfrentarse cara a cara con el mundo de fantasía que tanto amaba.
Gracias a esos niños y niñas que se hicieron fanáticos de La guerra de las galaxias, muchos de ellos hoy hombres y mujeres, no hay ninguna película más esperada este año que El despertar de la fuerza, que se estrena el 18 de diciembre en todo el mundo. La emoción comenzó hace meses con pequeños adelantos, fotografías y tráilers que han avivado el apetito de los cinéfilos.El entusiasmo, que se había apaciguado tras la decepción que generó la última trilogía, alcanza otra vez la velocidad de la luz gracias a nuevos elementos prometedores (como el androide rodante BB-8), el retorno de miembros del elenco original y el mismo Abrams, ya un héroe de confiar por su éxito con Star Trek.Abrams es una nueva esperanza para la serie, que ya se prepara para lanzar una meteórica tormenta de secuelas y materiales derivados. Millones de dólares están en juego, pero la fuerza, como dicen, es fuerte. Se espera que Star Wars-Episodio VII supere los 500 millones de dólares a nivel mundial sólo en su fin de semana de estreno.Y pensar que Abrams al principio no quiso hacerla. Con la intención de enfocarse en material original, se había negado a heredar Star Wars, pero la presidenta de Lucasfilm, Kathleen Kennedy, logró convencerlo.“Hablamos de lo que este mundo sería, este universo, casi 40 años después del Episodio VI y la idea de que estos personajes hayan sobrevivido. Hay toda una nueva generación que quizás no sepa quiénes fueron estos personajes, o que había escuchado de ellos pero no necesariamente creyó que eran de verdad”, dijo Abrams. Eso significa que una mezcla de rostros familiares (Harrison Ford, Carrie Fisher, Mark Hamill, Peter Mayhew como Chewbacca) y nuevos (entre ellos Oscar Isaac, Adam Driver, Max von Sydow) atarán El despertar de la fuerza con las cintas originales.El proyecto se hizo en secreto extremo, siempre bajo la amenaza de filtraciones y la mirada vigilante de los devotos. Los fans de Star Wars han diseccionado cada fotograma y lo han analizado todo.Trabajar en medio de esa pasión extrema, dice Abrams, fue más un incentivo que una presión.“Por un lado es increíble y comprensiblemente estresante porque hay toda esta expectativa en torno al mundo que George creó”, dijo y agregó: “Por el otro, es algo de lo que nunca me quejaría ni vería de manera negativa porque es la emoción, la expectativa y la pasión por este mundo lo que me hizo ser cineasta”.Para volver a poner en pantalla paisajes famosos de este universo, como el horizonte de Tatooine; el frondoso bosque de Endor, el planeta de los Ewok; las entrañas derramadas de Tauntuan, Abrams se dispuso a combinar las herramientas de la animación computarizada moderna con efectos de la vieja escuela y escenarios reales. Esa estrategia, dice, dio buenos resultados a la hora de capturar el espíritu de la famosa saga.“En la medida de lo posible, tratamos de hacer las cosas en cámara. Eso significa que muchos artistas estuvieron construyendo cosas no con pixeles sino con madera y pintura y gomaespuma. Esto les dio a los actores la ubicación real y a la película una sensación de que se está en un lugar real y no artificial”, dijo Abrams. Y por más que Abrams trató de mantener a su niño interior al margen, sí se permitió una “maravilla”: ver a Fisher, Hamill y Ford nuevamente en los papeles que los hicieron famosos.“Fue increíble lo fácil que parecieron meterse de nuevo en sus personajes. Para mí era un hecho, por ejemplo, que Harrison Ford iba a estar en esta película, pero no podía estar seguro de que Han Solo estaría. Es decir, no había visto a Han Solo en casi 40 años. Y no fue sino hasta que llegamos al plató que tuve la respuesta. Fue extraordinario ver cuán fácilmente Harrison Ford se convirtió en Han Solo de nuevo”, concluyó el director. Fuente: AP
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Abrams en el set de la película que escribió y dirigió. Se estrena el 18 de diciembre próximo.
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Una de las imágenes que más dieron que hablar del primer avance de la cinta fue el de Harrison Ford como Han Solo, con Chewbacca.
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Los stormtroopers protagonizan una de las pocas imágenes dadas a conocer por Disney.