Johnny Depp ataca de nuevo. A su manera, con otra de sus criaturas, pero con una máscara de calidad. Más cerca de la genial creación de El joven manos de tijera que al fallido indio de El llanero solitario. Aquí Depp es James Whitey Bulger, un gángster que mutó en informante del FBI para escrachar a la mafia italiana en los años ’70. Basada en un caso real, Pacto criminal, que se estrena hoy, no sólo seduce por la temática policial sino que además está en el foco de Hollywood porque tiene todo para que Depp pueda alzar el Oscar a mejor actor por primera vez en su carrera. Aunque al intérprete esta cuenta pendiente con el show bussiness de la industria cinematográfica está muy lejos de quitarle el sueño.Pelado, con lentes, los ojos azules y una risa imperfecta e irónica, que permite ver su diente de oro. Así se muestra Bulger en Pacto criminal. Perverso, temible, cruel.
Un gánster con sed de venganza que busca ganar el Oscar
