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En 2015 un grupo de cantautores locales se destacó a nivel local, nacional y en el exterior. Además, la autogestión les permitió mostrar su música en cuidadas puestas en escena. Balance y desafíos
 

Termina un año a pura canción

Selva Florencia Manzur / manzur.florencia@diariouno.net.arEl año que está por terminar bien podría considerarse una bisagra en las carreras de Mariana Päraway, Seba Garay, Fer Aleman, Paula Neder, Ricardo Dimaria y Anabel Molina, cantautores mendocinos contemporáneos y apasionados por la música, que vienen forjando sus carreras a paso firme desde hace años, pero que en los últimos 12 meses vieron destacado su trabajo por diferentes razones.

Para celebrar este último domingo del año, Escenario los invitó a formar parte de una producción que tuvo como objetivo exponer sus logros y debatir sobre el presente y el futuro de la canción mendocina, dejando de lado géneros y búsquedas personales.De esta manera, se abordaron temas como el beneficio de trabajar en la Fiesta Nacional de la Vendimia, la importancia de la autogestión, los costos de grabar y editar un CD, el desafío de conquistar al público local y el rol de las redes sociales para darse a conocer en el resto de la Argentina y el exterior.
–Paula, Anabel, Mariana y Seba: ¿cómo fue cantar en la Vendimia y qué se llevaron de esas cuatro noches en el Teatro Griego? –Mariana Päraway: –Fue la primera vez que actué en la fiesta y siempre había tenido sentimientos encontrados con respecto a ella, en cuanto al feminismo y el hecho de que se gaste demasiado dinero en ese solo evento. Pero fue muy emocionante en lo profesional y personal. Aprendí muchísimo. Además, la primera noche fue muy fuerte por la cantidad de gente que había y el hecho de subirse a ese escenario, que es impresionante. Incluso se dio algo histórico porque fuimos 80 músicos los que interpretamos la música y, lamentablemente, para la edición 2016 se redujo el número de músicos convocados.Anabel Molina: –Ya había cantado en Vendimia y fue hermoso participar nuevamente. Comparto lo que dice Mariana en el sentido de que es un gasto enorme, pero es el único trabajo digno que tenemos los artistas de la provincia en todo el año; se ha convertido en la única posibilidad de trabajar bajo un marco legal y bien pago. Por un lado está buenísimo, pero asusta porque si no entrás, perdés esa única chance.Seba Garay: –Es un espacio que hay que defender y seguir apoyando. Sobre todo por el trabajo que hizo el Movimiento Independiente de Músicos Mendocinos (MIMM), ente al que le debemos que haya músicos en vivo en ese escenario y canciones originales. Es una gran posibilidad para nosotros, no sólo por poder tocar en el Teatro Griego sino que cada uno de nosotros pueda componer y poner una canción en nuestra fiesta máxima. Si tenés la oportunidad, es algo grande a nivel profesional y genera derechos de autor. También es un momento ideal para aprender, porque es el evento de mayor profesionalismo en el que podés participar acá. No se ve en ningún otro momento ni en ninguna otra producción ese despliegue y nivel.Paula Neder: –Fue la primera vez que estuve en la Vendimia y lejos de considerarlo un gasto mi visión es que siempre cuesta ponerle valor al arte, a lo uno hace y a todo el trabajo previo que hay que hacer para llegar preparado a esa instancia. En otras áreas los costos se justifican más. Por ejemplo, en un megadesfile se justifica gastar X cantidad de dinero, pero en el arte cualquier número parece mucho. Supongo que es porque lo hacemos con amor, pasión e involucra un mensaje. Opino que lo ideal no es bajar el nivel o la cantidad de días que tiene la Vendimia sino sumar más actividades de igual profesionalismo en otros momentos del año. Sería bueno pensar en cómo podemos replicar esa experiencia.S.G.: –Hay que tener en cuenta que el 80 por ciento del presupuesto de Cultura se gasta en Vendimia. No queda mucho más para el resto del año. M.P.: –Por eso lo ideal es que habiendo tantas propuestas en la provincia,  el apoyo esté más repartido durante todo el año.P.N.: –Además, es muy loco pensar que hasta el sector privado apoya a la Vendimia y pone dinero, pero durante el resto del año ese apoyo desaparece.Ricardo Dimaria: –Sería buenísimo que la nueva gestión insista en que además de seguir apostando a Vendimia en las repeticiones haya artistas locales en roles protagónicos. Eso, por lo menos, es lo que he escuchado y me entusiasma. Habría que hacer un concurso para llenar la programación de cada repetición, igual que como se hace con el Mendorock o el Americanto, y no que llamen a los conocidos o a los amigos, como suele suceder.Fer Aleman: –Sería bueno que hicieran un casting para los cantantes, igual que como sucede con los actores y los bailarines. Es raro que no se haga un casting para un evento tan grande.–¿En sus primeros años en la escena se sintieron apoyados por artistas locales de más trayectoria? A.M.: –He tenido buena relación con los colegas, como Daniel Talquenca. Me han invitado y me ha servido para que me conozca el público, pero también porque es un logro que el artista, de por sí, te reconozca y te invite a su escenario.S.G.: –Gente como Pocho Sosa o Leonor Poblet me han invitado a tocar con ellos, y yo los he invitado a que canten en mi disco. Y es destacable que quienes formamos parte de la misma generación hoy estamos más vinculados. Estos cantantes que estamos acá, en esta mesa, nos hemos vinculado mucho gracias a las redes sociales; estamos al tanto de lo que hace el otro, nos damos una mano, vamos a vernos. Las generaciones que vinieron antes que nosotros estaban más incomunicadas, aunque sí es verdad que se juntaban a tocar en sus casas y hacían peñas. Pero nosotros nos hemos involucrado en lo que hacemos, más allá de que yo venga del folclore y Mariana o Paula del indie.–Seba y Anabel, ¿les sirvió la repercusión que hubo cuando Joan Manuel Serrat los invitó a cantar con él en su show de Mendoza?S.G.: –Estuvo zarpado y fue una gran oportunidad. Es feo medir la llegada a través de las  redes sociales, pero es lo que más nos sirve. Es una ventana al mundo. Hace unos días, por ejemplo, Abel Pintos me invitó al show con el que festejó sus 20 años de carrera, en el teatro Ópera (Buenos Aires) y me arrobó en Twitter. Eso, por ejemplo, me abre al mundo. Siento que esas cosas nos ayudan más a proyectarnos en el exterior que cualquier otro esfuerzo que hagamos. Lo mismo nos pasó con Anabel, porque Serrat hizo un DVD con su show y nosotros estamos en él.M.P.: –A mí me sirvió que Jorge Drexler hablara de mi música y me nombrara cuando toqué antes que él en el parque General San Martín (en el Movistar Free Music). O que Chano, de Tan Biónica, compartiera mi música en Facebook. Eso fue muy loco y no sé cómo se dio, pero me sirve. Da la sensación de que afuera de Mendoza tenemos más apertura y visibilidad que aquí mismo.–¿Por qué lo decís, Mariana? –Porque trabajo con una discográfica de Buenos Aires y cuando les conté la puesta en escena que quería para mi show en el Independencia se rieron, pero lo cierto es que a mí me costó un año entero presentar  Hilario en ese escenario, el mayor de Mendoza, y quise dar todo. Además, tenía cierta expectativa porque a la presentación de mi disco anterior fueron 250 personas y ahora yo esperaba que fueran al menos 300, pero sólo 108 personas pagaron. Sentí una gran felicidad, pero si lo pienso en frío, fue un fracaso.–Y cuando has tocado en otras provincias, como Córdoba, ¿has visto que se da esta misma situación o la escena es más redituable? – En Córdoba la situación es buenísima. Hay una escena movida y los artistas tienen donde presentarse, los espacios se llenan. Incluso hay lugares del under que son famosos y hay facilidad para conseguir fechas.R.D.: –Cada lugar es un mundo. En mi caso, cuando estuve en  el Festival Folclórico Colombiano, que se hizo en Tolima, después hice un par de fechas en Bogotá porque ahí tengo amigos. Con sólo poner afiches, algo de lo que se encargan los dueños del bar, se llenaron los shows. Y eso que allá no me conocía nadie.F.A.: –Va mucho en la actitud de los dueños de los bares. Cuando yo empecé debo de haber tocado haciendo covers en todos los bares de Mendoza, pero cuando ya no quise hacerlo más porque había cumplido una etapa me di cuenta de que ese trabajo no era real porque en realidad no estaba haciendo o mostrando mi música. Incluso la gente busca escuchar cosas nuevas, pero en Mendoza no hay un bar o  un espacio que sea de culto o en el que sepas que podés escuchar la música que se hace acá. Quizás, en Los Dos Amigos o El Retortuño, pero no es lo mismo.–Siendo así, ¿pensó alguno de ustedes en mudarse a Buenos Aires y proyectarse desde allá? S.G.: –Más de una vez me lo han sugerido o me han incentivado a que me vaya, pero creo que desde Mendoza se puede, que no hace falta irse. Estamos proyectando desde acá hacia afuera. En algún momento esta distancia que tenemos con cierta parte del público mendocino tiene que cambiar, porque responde a una cuestión de educación, tanto a través de la escuela como de las radios o la tele, que nos tienen que dar más espacio. Espero que eso cambie. Paula (Neder), por ejemplo, sin irse de Mendoza ganó un premio enorme como es el de la Bienal.M.P.: –Todos los días medito sobre si irme a Buenos Aires. A veces pienso que lo mejor sería irme, pero en otros momentos no, porque quiero que Mendoza crezca y que tengamos una escena más viva.–A pesar de los subsidios a los que se puede acceder o los premios, ¿sigue siendo igual de difícil grabar un disco y tocar en espacios locales? A.M.: –Mi disco siempre ha sido postergado por mi proyecto familiar, ya que con mi pareja (Juanjo Martínez) tenemos un bebé chiquito. Siento que he tenido mucha suerte en otras cosas, pero no a la hora de grabar mi disco. En Mendoza hay espacios que están un tiempo y funcionan, pero después desaparecen. Es difícil mantener la programación y sigue siendo muy difícil grabar un disco a nivel profesional no sólo por el costo sino por las pocas posibilidad que hay de hacerlo sin tener que irse a Buenos Aires.P.N.: –A mí me costó muchísimo. Caleidoscopio lo remé seis años. Me pasó de todo y afronté muchos avatares: desde grabarlo y que no sirviera nada hasta tener que pagar el mejor estudio (Fader Records) para que saliera perfecto. Ahora, con el premio que gané en la Bienal va a ser diferente porque tengo cubiertos los costos del próximo CD, entonces en dos meses voy a tener mi segundo disco. ¡Me parece increíble! Obvio que esto se dio gracias a todo lo que tuve que pasar con el anterior.S.G.: –Mi caso es diferente, porque yo grabé dos discos, pero sí es verdad que cuesta mucho llegar al público. Todos los que estamos acá hemos tenido la suerte de que haya medios que nos acompañaron, ya sea porque nos hicieron notas o nos invitaron a programas de radios y de tele, pero está claro que hay algo que está fallando. Nos perjudicó mucho la forma en que se acostumbró a la gente a espectáculos con entrada gratuita o por un valor de no sé, $5. Hay políticas culturales que han estado muy buenas, pero hoy por hoy siento que está costando lograr que el público de acá ahora quiera comprar una entrada. Yo invertí $20.000 en la presentación de mi disco y no lo pude recuperar.–¿Cómo fue tu experiencia de presentar “Folclor o no folclor” en el Independencia? – Si tengo que ser sincero, no me fue como yo esperaba. Siento que tenemos que empezar a concientizar al público para que entienda que hay que pagar para ir a ver una buena puesta en escena. Me siento súper agradecido con los medios, siento que hubo difusión del espectáculo, pero a la hora de que la gente acompañe, no pasó.–Es difícil entonces que el mendocino, así como paga para ir a ver a un artista nacional o internacional, haga lo mismo para ver a un cantante de su propia provincia... A.M.: –Exacto. Está faltando más educación cultural y que la gente pueda escuchar en la radio o en televisión a los artistas de su provincia. Yo soy docente y lo vivo desde ese lado, cuando uno prepara un material con fundamentos, usando la música de algún artista de acá, pero se acerca el directivo de la escuela y te dice que no le gusta porque esa música no está de moda. Hay que empezar a cambiar eso. Si lo lográramos, cambiarían muchas cosas.M.P.: –Un hecho artístico es un momento único para escuchar y observar. Falta educación cultural y más respeto. Existe ese concepto de pensar que porque somos de acá, de Mendoza, nos vas a poder ver o escuchar en cualquier momento o cualquier día, pero la realidad es que nosotros no siempre podemos tocar en el Independencia o en un teatro. Se trata de oportunidades únicas y a las que llegamos con esfuerzo.F.A.: –Yo colaboré con Seba (Garay), cuando estuvo en el Independencia, y doy fe de que fue una puesta que rara vez se puede ver en Mendoza. Fue un esfuerzo económico y personal, pero cuando ves la cantidad de gente que pagó y fue a verlo, te de-sanimás. ¿Hasta qué punto tenemos que arriesgar tanto para dar un buen show? Quizás es mejor hacer una presentación chica, en el Soul, y salir bien parado. A.M.: –Uno siente que no alcanza a llegar a quienes debe llegar. Más de una vez he tocado y justo hubo alguien que nunca me había escuchado y quedó fascinado. Lo sé porque después vienen y me preguntan dónde y cuándo vuelvo a tocar. Debería pasar más seguido eso.–Anabel, ¿cómo fue capacitarte con expertos del Cirque du Soleil? –Fue impresionante el poder compartir con artistas de todo el mundo en un estudio maravilloso de México. Pero además del aprendizaje, fue valioso ver que otros artistas de lugares muy distantes y que son contemporáneos también están luchando por defender su música y sus raíces. Me encontré en una ciudad enorme, que no duerme, pero sobre todo junto a hacedores de otros lugares que llevan adelante nuestra misma lucha.► Lo que depara el 2016 para estos jóvenes cantautores

Con el 2016 a la vuelta de la esquina, estos artistas ya piensan en los próximos pasos que darán para seguir llevando su música a cada rincón. En este sentido, todos compartieron los proyectos que tienen para el año que viene, tanto en solitario como de la mano de sus bandas.

Paula Neder ganó en setiembre la Bienal Joven de Buenos Aires (que en 2013 obtuvo el también mendocino Leandro Lacerna), cuyo premio consiste en los fondos para producir y editar un nuevo disco.“En enero me voy a grabar el CD a Buenos Aires. El productor, Luis Gurevich, me propuso hacerlo en Buenos Aires, pero con músicos mendocinos que están radicados allá. Por ello se van a sumar Leandro Lacerna y Gonzalo Elizondo”, contó Neder sobre el que será su segundo álbum y que llevará el nombre de Marijuan.Fer Aleman, cuyo seudónimo artístico es MF Aleman, lanzará en los primeros meses un EP de cuatro canciones y el objetivo es sumar esos temas a las nuevas presentaciones que haga de su disco, Circulando.Seba Garay tiene intenciones de seguir mostrando Folclor o no folclor y además estrenará muy pronto la canción y el video Gracias, que grabó en dupla con Maluko.En tanto Ricardo Dimaria tiene previstas algunas fechas en el exterior y en otras partes de nuestro país para seguir mostrando Argentina, reflejo y sol, y también planea regresar al estudio con su banda de rock, Barbazul.Por su parte, Anabel Molina estuvo presentándose durante las fiestas en El Retortuño y seguirá haciéndolo durante el verano mientras continúa las grabaciones de su primer disco. Asimismo, tras gestionar el taller que dio en Mendoza Josué Anuar, el multifacético artista mexicano que integra el Cirque du Soleil, está en los planes que él vuelva y dirija un espectáculo con artistas locales.“Se quedó muy sorprendido con el nivel de los mendocinos y estamos buscando la posibilidad de que el año que viene vuelva y pueda montar y dirigir un show acá, en Mendoza”, anunció la cantautora.En las últimas semanas de este 2015, Mariana Päraway grabó las maquetas del que será su cuarto disco. Sin embargo, este trabajo, que tendrá mucho que ver con la idea del movimiento, tanto de la artista y su música como de su tierra, dado que se inspiró en la decena de sismos que vivimos en los últimos tiempos, no verá la luz sino hasta 2017.“Tengo ganas de hacerlo con tiempo, tranquila y diciendo lo que quiero decir. Quiero presentarlo de la mejor manera”, concluyó.En los próximos meses, los mendocinos también serán testigos de los nuevos lanzamientos de otros artistas locales.Dos de ellos son Agustina Bécares, quien editará el EP Torpe, en febrero próximo, y Joe Moya, que está grabando su nuevo disco con Leandro Lacerna y Carlos Casciani.

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Picnic musical. Seba Garay, Mariana Päraway, Fer Aleman, Paula Neder, Ricardo Dimaria y Anabel Molina en UNO Medios.
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Picnic musical. Seba Garay, Mariana Päraguay, Fer Aleman, Paula Neder, Ricardo Dimaria y Anabel Molina
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Selfie. Tras la sesión, los músicos se tomaron fotos que luego compartieron con sus fans en las redes.

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