Muchos lo llaman "los Oscars de la Costa Este", otros piensan que la Met Gala es incluso más importante que los Golden Globes. Desde 1948, año en el que se fundó el Instituto del Traje, todas las estrellas cruzan los dedos en secreto para que la codiciada invitación finalmente pase por debajo de la puerta.
El Met Gala es uno de los eventos del cine más importantes. Y una oportunidad para sacar a relucir vestuarios desde elegantes a extravagantes. Galería de imégenes: de Jéssica Alba a Eva Mendez, siluetas enfundadas en las más variadas texturas.
Súper chicas, súper vestidos

A pesar de su importancia en el mundo de la moda internacional, la realidad es que en la Argentina no muchos conocen de qué se trata este evento que tanto inquieta a las celebrities, pero es una buena excusa para ver modelos y copiar, copiar y copiar.
El Instituto del Traje, que también se conoce como la Met Gala o la Met Ball, es un evento anual que celebra la apertura de la muestra de moda del Museo Metropolitano. El anfitrión de la gala es la revista Vogue ("la biblia", para muchas fanáticas del mundo fashion), y los expertos de la industria fashion y las revistas consideran a la Met Gala como la mejor alfombra roja del año, además de ser el festejo más top y exclusivo de una de las ciudades más cosmopolitas del mundo, Nueva York.
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La noche estuvo marcada por el protagonismo de las plumas (Diane Kruger, Beyoncé, entre otras), tanto en accesorios como en los mismos vestidos. También se vio mucha textura, como en el caso de los trajes de Rihanna y Carey Mulligan; y los diseños geométricos (casi que parecían origami) se destacaron en siluetas como las de Solange - la hermana de Beyoncé que, en este caso, la opacó -, la actriz Elizabeth Banks y January Jones. Las transparencias siguen pisando fuerte, se vió en vestidos de ensueño como el de Marion Cotillard y la desacertada elección de Florence Welch.
En la lista de las peores vestidas quedaron aquellas mujeres que recurrieron a la ridiculez para no pasar desapercibidas. La más pecadora fue la modelo de Victoria's Secret, Anja Rubik, que dejó al descubierto demasiada piel y huesos. Otra que patinó fue la actriz Christina Ricci, el vestido era demasiado grande y voluptuoso para su pequeño cuerpo, y claramente el vestido la llevaba a ella.