En su empeño por dotar del mayor realismo posible cada papel que afronta, Shia LaBeouf ha llegado en ocasiones a bordear, si no cruzar, la línea que separa a un actor de método de un masoquista. Si para la película "Fury" (mal traducida en América Latina como "Corazones de hierro") se cortó de verdad el rostro y se sacó un diente y en "American Honey" se hizo un tatuaje de cada ciudad que visitó junto a sus compañeros de reparto -y fueron unas cuantas-, ahora el intérprete ha ido un paso más allá poniendo en peligro su integridad física mientras rodaba la cinta "Man Down", optando por utilizar gas pimienta real en lugar de uno falso en una escena en la que debían rociárselo en los ojos.
Aunque el resto de miembros del equipo de la película quedaron muy impresionados por su valor, él le restó importancia.
Shia LaBeouf pidió que le rociaran gas pimienta para una peli
