El Colegio Integral del Huerto, en Gobernador Benegas, vio los primeros dotes actorales de Santiago Racca en algunos actos escolares. El actor de 26 años nació en Godoy Cruz, comenzó sus estudios en este colegio, pero el secundario lo finalizó en el San Luis Gonzaga.
Daniel Racca, comerciante, y Laura Casetti, directora del Instituto Cultural Mendoza, son los padres de Santiago, uno de los integrantes de la reconocida compañía teatral Fuerza Bruta y el protagonista de la película "Desertor". Ellos, junto a su otra hija Agustina, pediatra, son fanáticos del más chico de la familia que ha recorrido el mundo con este grupo teatral.
Santiago está ansioso por lo que se viene: el próximo 2 de junio emprende un viaje con destino a Macao (frente a Hong Kong, China) para comenzar una nueva gira con Fuerza Bruta y en agosto se estrenará "Desertor", su primera película y en la que es el protagonista.
De vacaciones en Mendoza, Santiago atiende a Diario UNO en una extensa charla desde su casa en el barrio Portal de Benegas, en la que está junto a su familia. Con mucha sencillez y amabilidad, Racca recuerda sus comienzos en la actuación y cuenta cómo se prepara para esta nueva gira que lo llevará a recorrer Holanda y España y cómo fue realizar esta película, con producción de Film Andes, grabada íntegramente en Uspallata.
¿Cómo fueron tus comienzos en el teatro?
Comenzó cuando tenía 19 años y salía del secundario. En realidad no tenía muy en claro qué quería hacer. Me gustaba mucho el deporte, hice tenis, natación, ciclismo y sobre todo rugby en Teqüé. Pero bueno, me interesó el teatro y me inscribí en la UNCuyo en donde estudié por 2 años y después empecé a viajar a Buenos Aires en donde me quedé.
Ahí hiciste tus primeras obras...
Hice algunas obritas medio cooperativas que los pagos eran bajos, pero era divertido hacerlo. Acá estudíé y aprendí mucho de Javier Pepe y Miguel Más.
¿Cómo entraste a Fuerza Bruta?
Fuerza Bruta a veces hace casting y había uno y mandé un mail. Me llamaron y justo había llegado a Mendoza ese día y tenía que volver a Buenos Aires al día siguiente. Mi mamá me dijo que vaya, pero le dije que no, que el año que viene (por el 2015) quedaba.
¿Cómo fue ese primer casting?
En el primer casting hubo 10.000 personas, te hacen un entrenamiento físico para ver la presencia, corporalidad y cómo reaccionas a las correcciones. Después te van afilando y ya en la sexta etapa te mandan coreografías del shows para ir puliendo a quién eligen. Una vez que te empiezan a entrenar te empiezan a pagar, pero puede pasar que te bajen antes de llegar.
¿Cómo llegó el momento del primer contrato?
Son contrato mensuales y mucha rotación de actores. Desde que estuve me dieron siempre laburo y he tenido continuidad. Fui creciendo en el show. También hice cursos paralelos y cada vez tenía más confianza en mi. Igualmente hasta el día de hoy siento que hago casting. Bajas el rendimiento, te llevas mal o te relajas y te dejan de contratar. Es un constante crecimiento y aprendizaje.
Tenés que tener una gran resistencia física...
Es muy físico y en la gira hacemos 13 shows por semana. Hay que estar entrenados y cuidar el cuerpo porque es nuestra empresa. Este último mes que estuve de vacaciones me tomé un descanso para que el cuerpo se afloje, se relaje. Ahora empecé a entrenar de vuelta haciendo fuerza para que los músculos tengan potencia para el show.
¿Tu familia te ha visto en Fuerza Bruta?
Me han visto muchas veces en Fuerza Bruta. Mis tíos que viven en México fueron a verme a Las Vegas. Es muy importante tener el apoyo familiar, te da mucha libertad.
¿Qué lugares has conocido por ser parte de esta compañía?
Ahora viajaré a Macao, enfrente de Hong Kong. También he podido estar en Costa Rica, México, Las Vegas, China y ahora Barcelona y Holanda. Es hermoso poder viajar tanto y recorrer el mundo con Fuerza Bruta. Tenemos tiempo de conocer porque cuando termina la gira nos quedamos algunos días para recorrer los lugares.
¿Cuál es tu lugar en el mundo?
No sé si tengo un lugar en el mundo, pero mi lugar natal es Mendoza y acá vengo a conectar con la esencia.
¿Cómo reaccionaron tus padres cuando decidiste hacer teatro?
Mis viejos me bancaron siempre. Un día le dije "me voy a Buenos Aires" y me dijo "bueno, pará. Fíjate si te gusta, te convence, andá de a poquito", entonces yo viajaba cada tanto, veía obras de teatro y se me despertó el interés. Allá hay más cultura teatral y me gusta más el teatro under, me parece más rico e interesante.
¿Cómo llegó la propuesta para hacer la película?
Mi profesor Miguel Más es muy amigo de Marcelo Ortega (Presidente de Film Andes), entonces él me recomendó porque me conocía y necesitaban alguien con destreza física. Me junte con Marcelo en un café para que me vea personalmente, le mostré unos videos y se convenció. A los 2 días me dijo que tenía el protagónico.
¿Cómo fue tu reacción?
No lo podía creer. Igualmente me lo tomé tranquilo porque estoy acostumbrado al medio y por ahí las pelis se caen o se extienden. Al principio no iba a estar (Daniel) Fanego, pero en la última semana se bajó un actor y ahí apareció él. Imagínate que lo había visto dos semanas antes en "El Ángel" y dije "me gustaría actuar con él" y a los días lo estaba logrando.
¿Qué tal la experiencia de trabajar con él?
Nunca se puso en una postura que era superior, ni nada. Siempre al nivel de uno. Con Daniel era con el que más texto pasaba. Me hizo aprender que por más que tengas 50 años haciendo películas hay que seguir haciendo las cosas así, con detalles. Aprendí muchísimo y al momento de la acción te hace actuar, te pone en una emoción particular.
¿Viste la película?
La vi sin música, ni color. Está bueno verse, pero no me dejo de criticar. Actúan todos bien, menos yo (risas). Fue algo muy lindo y mirarse también sirve para aprender. Estrenará a mediados de agosto. Se corrió el estreno para que podamos estar con Daniel.
¿Tenés algún otro proyecto además de Fuerza Bruta y "Desertor"?
El año que viene quiero asentarme en Mendoza que hace 6 años que no estoy instalado. Quiero invertir en un show acá, una productora. La idea es invertir la plata en el teatro. Armar elenco, tomar clases y producir cosas.
