El Departamento General de Irrigación dispuso la suspensión preventiva de nuevas conexiones cloacales luego de que una auditoría técnica confirmara que el sistema troncal presenta una saturación hidráulica y limitaciones estructurales que impiden garantizar su normal funcionamiento.
Irrigación suspendió desde hoy nuevas conexiones cloacales en cuatro comunas del Gran Mendoza
La medida alcanza a Luján, Maipú, Guaymallén y el Este de Godoy Cruz y se extenderá hasta que Aysam amplíe la red
La medida alcanza a Luján de Cuyo, Maipú, Guaymallén y el este de Godoy Cruz, donde dejarán de emitirse nuevas conexiones o factibilidades hasta que Agua y Saneamiento Mendoza (AYSAM) acredite técnicamente que existe capacidad disponible o entren en funcionamiento obras destinadas a ampliar la red.
Según el informe que dio origen a la resolución, el sistema registra desbordes activos y problemas de infraestructura que ponen en riesgo la continuidad del servicio. En ese contexto, Irrigación consideró necesario impedir el ingreso de nuevos vuelcos para evitar que la situación se agrave.
La decisión también impacta sobre los municipios de Maipú y Luján de Cuyo, que administran servicios propios de saneamiento pero derivan sus efluentes al sistema troncal provincial operado por AYSAM.
Como parte de las nuevas exigencias, la empresa tendrá 15 días para informar al ente regulador el volumen exacto de líquidos cloacales que recibe desde ambos municipios. Mientras se desarrolla esa evaluación, no podrá autorizarse ningún incremento en los caudales que ingresan al sistema, según explicaron desde Irrigación.
La resolución incorpora además un nuevo requisito para los operadores municipales: antes de otorgar una factibilidad cloacal deberán contar con la conformidad previa y por escrito del operador que recibirá esos efluentes. El objetivo es evitar que se habiliten nuevas conexiones sobre una infraestructura que ya funciona al límite de su capacidad.
Otro de los puntos sensibles es el impacto sobre los desarrollos inmobiliarios. Irrigación ordenó a AYSAM presentar en un plazo de 30 días un informe técnico que evalúe el efecto que tendrían los loteos y emprendimientos que ya cuentan con autorización, pero que todavía no se conectaron a la red.
A partir de ese análisis, la habilitación efectiva de muchos proyectos podría quedar supeditada a la construcción del Colector Paramillo II, una obra considerada estratégica para aumentar la capacidad de conducción de la cuenca y reducir el riesgo de nuevos desbordes.
La resolución advierte además que la incorporación de nuevas cargas a un sistema saturado o el incumplimiento de las directivas impuestas podrá derivar en sanciones, medidas cautelares y otras acciones correctivas contra los responsables.
La decisión de Irrigación se conoce en medio de la creciente atención sobre los problemas de la cuenca El Paramillo, que en los últimos meses quedó bajo la lupa por distintos episodios de desbordes cloacales y cuestionamientos sobre la capacidad de la infraestructura para acompañar el crecimiento urbano del Gran Mendoza.
Irrigación aprobó un nuevo reglamento para el agua potable y las cloacas y fijó restricciones permanentes de uso
Irrigación, además, aprobó un nuevo reglamento que actualiza las normas para la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento. La medida busca fortalecer el control sobre las empresas prestadoras, ampliar los derechos de los usuarios y promover un uso más responsable del recurso.
Entre los principales cambios, la normativa establece que quienes vivan dentro de un área con cobertura podrán solicitar la conexión a las redes de agua y cloacas, además de exigir una calidad del servicio acorde a los estándares vigentes, una presión mínima garantizada y recibir información previa sobre cortes programados o emergencias.
El reglamento también fija obligaciones para los usuarios: entre ellas, mantener en buen estado las instalaciones internas, reparar pérdidas dentro de los inmuebles, evitar conexiones clandestinas o la manipulación de medidores y cumplir con el pago del servicio.
Uno de los puntos centrales es la incorporación de restricciones permanentes para desalentar el consumo innecesario de agua potable. Quedará prohibido lavar veredas, calles pavimentadas o vehículos con mangueras o hidrolavadoras, mientras que el riego de jardines, espacios verdes o cultivos no podrá realizarse entre las 8 y las 22. El incumplimiento de estas disposiciones podrá derivar en sanciones y multas.
La reglamentación también endurece las exigencias para los operadores del servicio, que deberán informar indicadores de calidad, mantener actualizada la información de las redes, contar con atención de emergencias durante las 24 horas y comunicar de inmediato cualquier situación que pueda afectar la calidad del agua o la salud pública.
Además, incorpora nuevos requisitos para habilitar loteos y urbanizaciones. Antes de autorizar nuevas conexiones, las empresas deberán acreditar que cuentan con capacidad técnica e hidráulica suficiente para evitar que el crecimiento urbano perjudique a los usuarios que ya reciben el servicio.





