“Estoy impactado porque la película tiene un recorrido que superó ampliamente mis expectativas. La repercusión de Relatos Salvajes provocó que me llegaran propuestas de todos lados, muy buenas, pero a la vez todo sucedió muy de golpe”, se sinceró Damián Szifrón, el director de la película más taquillera de la historia argentina, en diálogo con la agencia Télam.Acompañado por su esposa, la actriz María Marull, el realizador llegó pasadas las 19 al cocktail organizado por Alejandro Luis Casiró, cónsul argentino en Los Angeles, en la mansión ubicada en Hanckoc Park, exclusivo barrio residencial reconocido por haber sido “el primer Beverly Hills” allá por la década del `60.
“Relatos Salvajes me abrió las puertas del mundo”
