Alejandra Adi
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“Qué placer verte otra vez” se leía en uno de los trapos que ondeaban en el anfiteatro Neyú Mapú de San Carlos, ante la presencia de Ciro y Los Persas. Uno de ellos era de Sebastián Ferro, quien lo sigue desde la época de Los Piojos. “Nos parece excelente que podamos estar acá escuchándolo y que sea una propuesta para el día de los estudiantes”, expresó el joven que llegó desde Palmira para ver, finalmente, el show que la Comuna organizó en el marco de los festejos estudiantiles y que debió ser suspendido el pasado 21 por el mal tiempo.
Ante más de doce mil almas, Andrés Ciro Martínez le regaló al público un show de más de dos horas en el que no faltaron los clásicos piojosos como El Farolito o Como Alí, ni tampoco los temas de su nuevo disco 27. Sin embargo, fue una canción en particular la que revolucionó al público, en especial a los locales: Agua, introducida con palabras y un guiño a los sancarlinos a favor del cuidado del agua.
Sus clásicas interpretaciones con la armónica, entre ellas el Himno Nacional Argentino; la lectura de las banderas de sus fans y la propuesta de que posaran para ser filmados por celulares fueron algunas de las interacciones que estos músicos mantuvieron con el público y que hicieron del espectáculo de Ciro y Los Persas un verdadero show en el Valle de Uco.
Entre los presentes, a los estudiantes locales no fue difícil distinguirlos. Cientos de jóvenes se pasearon durante toda la jornada con remeras anaranjadas con la inscripción de Ciro, acompañadas por las de la Municipalidad de San Carlos. “Son pases libres, nos la obsequiaron por ser deportistas y representar al departamento en handball”, contó Agustina Martinelli de la escuela Firpo.
“Cualquier excusa viene bien para juntarnos entre amigos, lo que más se disfruta, sea la banda que sea, es poder compartir esto aunque también somos conscientes de que en ningún lugar vas a ver una banda así por sólo $50”, comentó Leonardo Balmaceda, mientras acompañaba su asado con un vino casero hecho por Ana Agarme, la “mamá del grupo”. Ella acompañó a una docena de jóvenes sancarlinos que estuvieron desde temprano en las inmediaciones del Neyú Mapú
