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¿Piquín a la politica?

Por Selva Florencia Manzur

A lo largo de su carrera Hernán Piquín tomó decisiones radicales que fueron marcando el camino que lo llevó al éxito. Ese éxito que se puede comprobar justo aquí en Mendoza, donde hubo que agregar una tercera función del espectáculo Freddie, en el que encarna al líder de Queen.

Esas decisiones fueron las de actuar en una película de Leonardo Favio, algo atípico para un bailarín de danza clásica, y participar de ShowMatch, programa que lo terminó de acercar al público y lo convirtió en un artista popular.

De alguna manera, Piquín es el heredero de Julio Bocca por la forma en la que acercó el ballet a las audiencias masivas, algo que Bocca logró en los inicios de su carrera.

Y como si todas las barreras que derribó no fueran suficientes para darse por realizado, en diálogo con diario UNO, el bailarín deslizó que le gustaría incursionar en política. ¿“Piquín intendente”? El tiempo dirá.

La vida del ídolo

–¿Cómo surge  este espectáculo?

–Hace años me lo propuso quien hoy es uno de los productores, pero por circunstancias diferentes nunca podíamos hacerlo. Cuando me reuní la primera vez, me la fueron contando cuadro por cuadro con los temas correspondientes de fondo y sentí una emoción muy grande, me emocioné hasta las lagrimas. La obra esta enfocada en la vida de Freddie como persona, en su infancia, la relación con su mamá, su primer mujer, luego su inclinación sexual, los excesos de la fama y después, el desafío más importante de todos en su vida, que fue su salud. Nunca dudé en hacerla, sólo fue cuestión de tiempo. Considero que es una obra para llevar por el mundo, es de un nivel internacional.

–¿Es más difícil interpretar a un personaje real, a diferencia de otras obras en las que se interpreta a un personaje ficticio?

–Puede ser que sea más “difícil”, no existe la palabra. En la danza todo es contado con movimientos, expresiones y miradas. Es un gran desafío. El ballet es así, por eso a veces la técnica perfecta no alcanza para llegar a interpretar bien un personaje.

–¿Cuál era tu relación con la música de Queen antes de hacer el show?

–Empecé escuchándolos por mi hermano, que era fan. Él es unos años más grande que yo, pero en ese entonces sólo registraba las canciones pegadizas, como Radio Ga Ga. Con el tiempo fui conociendo más a la banda y desde que se empezó a consolidar este sueño, me involucré mucho más en lo que fue Freddie como ser humano.

– ¿Que canciones o discos son los que más te gustan?

–Todos los discos tiene algún tema que me gusta en particular, pero mis preferidos son dos: You Take My Breath Away y Bohemian Rhapsody, que es una joya por sí misma y vanguardista hasta el día de hoy, tiene una sección a capella, balada, un solo de guitarra y un segmento operístico. Es única.

–¿Requirió una sensibilidad especial hacer este espectáculo, dado lo querido que es Freddie y el trágico final que tuvo su vida?

–Es verdad que tiene una sensibilidad especial, pero desde ese lugar es donde yo me siento más identificado con él. A veces, me gustaría ser mas neutral, pero no puedo evitarlo.

–¿Qué etapas de su vida son las que interpretás?

–Comenzamos con su infancia en África, y mostramos la relación que tenía con su mamá, después lo mandan a estudiar a la India en donde conoce su primer amor, que incluye un dúo divino con Love of my Life. Sigue la creación de la banda, y otro cuando mostramos cuando él empieza a tener su inclinación sexual hacia los hombres; la mujer, al ver esto, se separa, y de ahí en adelante comienza su vida de excesos. Y estando en su esplendor, es donde aparece el personaje de la muerte, con la cual coquetea  hasta el final que todos conocemos.

El show debe seguir

En 2011 Piquín se sumó al certamen “Bailando por un sueño” junto con Noelia Pompa y ya nada fue lo mismo. Si bien el  bailarín era reconocido por sus proezas en el mundo de la danza, no era el personaje popular que es hoy.

Su dupla con Pompa, en tanto, se convirtió en un fenómeno tanto en la pista de baile como a nivel social. Al final del concurso ambos fueron elegidos por el público como los ganadores y este año volvieron al show para defender la corona.

–¿Cambió mucho tu vida desde que entraste a ShowMatch? Ahora te deben reconocer más por la calle…

–Por supuesto que cambió, todos sabemos el precio de la fama y eso de que te reconocen por todos lados pasa. De todas formas, no dejo de hacer muchas cosas por ese motivo, sigo yendo a hacer las compras, salgo a cenar y todo lo que hacía antes con familia y amigos tampoco cambió.

–¿Tiene un lado negativo esa sobreexposición que genera estar en un programa así? ¿Te ha costado sobrellevarlo en algún momento?

–A veces apabulla, más cuando es tan de golpe. No me molesta nada, sólo la falta de respeto y es inevitable tener que aprender a convivir con eso, pero nada más.

–Si nunca te hubieras desarrollado como bailarín, ¿a qué creés que te dedicarías hoy?

–Tal vez, sería intendente o me dedicaría al planeamiento urbano, me gustan los puestos que hagan crecer y mejorar una ciudad. Me encantaría, es más, tal vez aún esté a tiempo...

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