La actriz manifestó haber encontrado muchas coindicencias entre su personalidad y la del último personaje que ha interpretado en la gran pantalla: Anna Karenina.
"Hay aspectos de ella que no me gustan. Luego te preguntas si tú eres mejor. Yo soy hipócrita y manipuladora. Espero que eso no me defina pero también es parte de mi personalidad", aseguró.
Además, Keira Knightley también añadió ser bastante terca, tanto que nunca dio a los paparazzi lo que andaban buscando: "Cuando era muy joven me acosaban esos odiosos hombres. Querían una foto mía borracha a la salida de una discoteca, pero nunca consiguieron eso de mí. Me preocupé mucho de que no tuvieran eso porque no soportaba la idea de ceder ante ellos. Era ya por tozudez".
