Morena Jabulij es una de las nuevas referentes del trap. Más conocida como Dak1llah, luego de haber sido una de las figuras del Lollapalooza y con dos nominaciones a los premios Gardel, la joven que salió de las batallas en las plazas triunfa en el mundo del trap.
Con sólo 18 años tuvo un notable crecimiento tanto laboral como personal, y reveló por qué finalmente no estuvo entre las 17 artistas que cantaron en la apertura de ShowMatch.
"Nunca le tuve mucho miedo a la calle, y eso que me pasaron cosas, mientras sepas respetar. Había muchas peleas, por ahí pasaban por al lado mío muchas drogas y era muy chica", dijo Morena Jabilij, y contó cómo fue hacerse lugar en el ambiente del trap siendo mujer y tan joven.
Después de haber brillado en el Lollapalooza, se presentará este sábado con Ángela Torres en Campana, provincia de Buenos Aires. Y lo vive con mucha alegría.
“Y después se viene El Emergente, y en noviembre me voy a España a hacer unos clips. Se viene una canción nueva, y hace poco salió un tema nuevo ('Luna'). ¡Estoy a full! El Lolla fue un antes y un después, la gente entiende más y me ve con otros ojos, se da cuenta de otras cosas. Hicimos show con banda, estuvo zarpado, me sentí mucho más cómoda, la pasamos re bien y la gente tenía energía. Me re gustó”, admitió la joven figura.
Consultada sobre si puede manejar la ansiedad por lo que que está viviendo, afirmó que “no soy demostrativa, pero vivo esto más que feliz. Suelo ponerme de mal humor, y es que me está sobrepasando la ansiedad. Me la agarro con todo el mundo, capaz respondo mal sin darme cuenta. A mí me cae tarde la ficha cuando pasan las cosas y después digo: 'Wow, mirá lo que hice'. Pero disfruto el momento, porque si no, estás nerviosa y disfrutás menos las cosas”.
Al referirse a sus dos nominaciones a los premios Gardel -por ingeniería de grabación y mejor canción por el tema "Oro Negro", admitió que “¡es impresionante! Va a estar muy bueno, no puedo estar más agradecida con la gente que me sigue por estar donde estoy, porque es gracias a ellos. Uno no queda nominado porque sí. Todos dicen que van a Mendoza (sede de la ceremonia) a tomar vino; yo digo lo mismo, pero no tomo vino (risas). Está bueno estar nominado, eso ya es un reconocimiento”.
Al explicar su ausencia en la apertura de ShowMatch, dijo: “Con mi mánager dijimos que no. No estoy para el faranduleo; soy chica, me tomo las cosas mal y no es un show mío. Sería cantar un tipo de música con el que no tengo nada que ver, no me siento cómoda. Me pasó una vez cantando en grupo que todas cantaban más alto que yo. Si fuera para hacer un show mío, sí iría”.
Al contar sobre sus comienzos en la música, confesó que “cuando tenía 12 años, con unos chicos de la plaza que rapeaban. Me acerqué a ver qué onda, me hice amiga, empecé a ir con ellos a las competencias. De a poco fue saliendo. En 2015 saqué el primer tema y en 2016 empecé con un mánager. Yo era de Tigre, la plaza estaba en Devoto. Mi hermana (23) conocía a los chicos, pensó que me podía gustar y me llevó. Los chicos eran más grandes. Para mí era divertido porque todos queremos salir con los amigos de los hermanos mayores”.
“Mis viejos no querían saber nada (con juntarse en la plaza con chicos más grandes). Pero a mi viejo no le molestaba porque le hacía la contra a mi mamá, pero ella no quería que me fuera tan lejos. A ella le importaba el colegio y nada más: '¿En lugar de estar en una competencia por qué no estás estudiando?', me decía. Pero con el tiempo vieron que pasó de ser mi hobby a mi trabajo, y me entendieron”.
Morena reconoce que vivía más tiempo en las plazas o en la calle. “Respecto a la inseguridad, a mí no me daba miedo porque inseguro puede ser ir al colegio y que te roben a mitad de camino. Nunca le tuve mucho miedo a la calle, y eso que me pasaron cosas. Mientras sepas respetar y te juntes con gente a la que le importe que estés bien y te cuiden, y se cuiden entre todos, está todo bien”, cuenta con naturalidad.
Y agregó: “Había muchas peleas; por ahí pasaban por al lado mío muchas drogas y yo era muy chica. Son cosas que te ponen pillo. Si te gusta la calle como a mí de chiquita tenés que saber dónde te podés meter y dónde no, y no es por decir '¡Mirá dónde se metió!', pero tenemos que ver donde nos metemos, porque la calle también puede ser una patada en la espalda”.
Admitió que fue un obstáculo hacer lo que hace, siendo mujer y muy joven. “Es más difícil por ser chica, no por ser mujer. Al ser chica la gente no te da tanta pelota. 'Esta es una pendeja que hace cualquiera, ya va a desaparecer', piensan, y en realidad no, querés mostrar que aunque seas chico viniste para quedarte. Como mujer, no es un espacio que hay que ganarse o entrar a las patadas. No es real que los hombres no nos permiten hacer la música que queremos; eso pasa más en el rock que en el trap. Pero de a poco se animan más mujeres y eso está copadísimo”.
“¿Si extraño las plazas?”, se pregunta Dak1llah, y responde: “No, porque estuve mucho tiempo. Es como el colegio, que querés terminarlo y pasar a algo más grande, y cuando dejás, de vez en cuando tenés ganas de volver. Pero en mis shows me llevo mi parte de la plaza al escenario, entonces no me siento tan afuera. No tuve tiempo de soñar con ser algo, nunca pensé en qué quería ser. Se fue dando. Capaz que era lo que pasaba en el momento, me pasaron muchas cosas y por ahí nunca tuve una infancia preciosa, en la que tenés todo regalado y tiempo para pensar. Pero hoy en día quiero ser lo que soy; así que contenta”.
