ver más

El músico fue invitado especialmente para subir a escena junto con un megacoro formado para la ocasión. Hoy en el Independencia

Nito Mestre canta con medio centenar de voces mendocinas

Selva Florencia Manzur

manzur.florencia@diariouno.net.ar

Nito Mestre ha cantado en el teatro Independencia en más de una oportunidad, pero el show que ofrecerá esta noche de seguro se convertirá en el más especial. Encuentro se llama el espectáculo que, desde las 21, lo unirá sobre el escenario a 50 jóvenes coreautas mendocinos, con quienes interpretará algunas de las canciones más memorables de su época en Sui Generis.

El recital, ideado por Fernando Casino, tendrá dos partes. En una, el artista interpretará temas de toda su carrera junto con su banda, y luego subirán a escena los coreautas, que fueron elegidos especialmente para este coro. Todos juntos harán canciones como Rasguña las piedras y Bienvenidos al tren.

“Hemos creado un coro para la ocasión, con jóvenes de entre 15 y 30 años, que pertenecen a distintas agrupaciones de Mendoza. Hubo que buscar gente con experiencia y rápida, que pudiera aprenderse las adaptaciones en poco tiempo. No fue nada fácil coordinar los ensayos”, explicó Joaquín Dávila, quien dirigió a los cantantes.

La noche tendrá una cuota de emotividad para Mestre, ya que él se formó en coros, cuando iba a la escuela primaria. Una vez que su nombre se hizo famoso, continuó colaborando con agrupaciones de Buenos Aires y de todo el país.

Semanas antes de su llegada a la provincia, que él siempre dice visitar con frecuencia ya que le gusta mucho esquiar, Mestre adelantó cómo será la función de hoy, y además habló sobre el sonido que tendrá su demorado nuevo disco.

–¿Cómo surge que cante con jóvenes talentos?

–Me llamaron para invitarme y yo no pude rechazarlo. Voy a estar tocando con mis músicos y después voy a compartir el escenario con el este enorme coro para hacer seis canciones. No quiero decir cuáles son porque es una sorpresa. Además, vamos a estar en el Independencia, que me gusta mucho.

–¿Tiene lindos recuerdos del Independencia?

–Sí. Me encanta. Las veces que fui la pasé muy bien. Recuerdo haber ido con la Negra Sosa. Después fui solo. Tiene mucha magia.

–¿Suele subir al escenario acompañado de coros?

–Yo me crié cantando en un coro. Cuando tenía seis años y entré a la primaria, me metí al coro del colegio. Mi formación fue coral. Formé parte de coros de Olavarría, en Buenos Aires, y de varios colegios diferentes. Hasta el día de hoy sigo cantando con coros y orquestas sinfónicas. Eso se debe a que mis temas dan para adaptarlos, tienen el estilo.

–A diferencia de muchos artistas, usted se preparó para cantar, ¿cree que eso lo diferenció del resto de los artistas de su generación?

–No sé... La verdad es que nunca dejé de formarme. Primero tuve un profesor en la escuela y, cuando cambié la voz, a los 16 más o menos, busqué un profesor afuera del colegio. Él me enseñó a impostar la voz y a trabajarla. Hay ciertas técnicas que las tengo estudiadas, pero nunca alcanza. Siempre hay cosas nuevas para aprender.

–¿Cómo va la grabación de su nuevo disco? Se sabe que incluye una canción con Dominic Miller...

–Creo que antes de mediados de setiembre va a estar terminado, es lo que espero sinceramente. Lo voy grabando por partes, pero ya terminé el 50 por ciento de la parte vocal. Me falta cantar el resto y mezclarlo. Falta muy poquito. La intención es que en noviembre ya esté en la calle. No tengo más excusas para demorarlo y, además, estoy muy contento con el trabajo.

–¿Cómo es el sonido?

–Me tiene fascinado porque he trabajado los temas con tiempo. No nos hemos apresurado. Grabé con Oscar Guinta en batería, con Alfredo Tod en bajo, con Andrés Dulcet que tocó conmigo y ahora está con Elena Roger, con Edgardo Gotiño en guitarras. El sonido que hemos buscado surgió de tocar todo en vivo en el estudio. Es fresco y claro, como si lo hubiésemos grabado décadas atrás, pero con la tecnología de ahora.

–Antes de conseguir un contrato discográfico, Sui Generis recorrió muchas oficinas. ¿Es más fácil hoy conseguir difusión para un artista nuevo?

–Hoy en día todo se vende por internet. El hecho de que te contrate una discográfica ya no es relevante. Yo ni lo intentaría. Directamente, grabaría mi disco y lo subiría a todos lados. La idea del disco físico está caducada, pero sitios como Pandora, Spotify y otros necesitan música, es la época de producir. Después se definirá cómo se cobra, ahora lo que hay que hacer es salir a grabar y buscar la manera de hacerse escuchar. Meterte en todos los medios. Hoy la clave es ser independiente.

–Si pudiera cambiar algo de aquellos primeros años de fama, cuando explotó Sui Generis, ¿qué cambiaría?

–Nada. Si cambia algo de aquello, cambia algo de ahora. Es como el efecto mariposa. No quisiera que mi presente cambiara. Estoy muy bien. Además, esos momentos fueron muy felices para mí.

–¿Qué le parece la música que suena en las radios?

–En todo el mundo está muy rara la cuestión musical. Me gustó mucho lo que hizo Pharrel Williams, porque tiene música disco. Suena como algo de antes pero hecho ahora. Creo que la clave está en volver a la sencillez, a la esencia de la música. Lo mismo con Daft Punk. Son gente que sabe y entendió que la música tiene que volver a un sonido disco y pop, pero con mucha claridad y sencillez. Lo que suena hoy en la radio de acá, no me gusta nada.

–¿Habla de vez en cuando con Charly García?

–Hablé hace poco con él. Tenemos una cena pendiente. Me voy de gira y cuando vuelva nos vamos a juntar a chusmear. Es algo que hacemos siempre. Con Charly terminamos más que bien, el problema de juntarnos es que cada uno está haciendo lo suyo. Yo con mi disco y él con lo suyo. No es fácil.

MÁS LEÍDAS