ver más

"Necesitaba un respiro"

Diego Torres sentía “un ruido” internamente. Lo admite. Le faltaba saciar una parte artística. “Yo necesitaba tomarme un respiro y volver al oficio de actor, ése es el ruido que tenía internamente y que me hacía sentir incompleto”, dijo el protagonista de Extraños en la noche, la película de Alejandro Montiel que se estrenó esta semana y marca el retorno del músico y actor al cine, a 9 años de su trabajo en El juego de Arcibel.

A diferencia del tímido Martín, el personaje que interpreta en Extraños en la noche, Diego Torres es un tipo extrovertido. Cálido, buena onda, le hace un chiste por lo bien empilchado que está a Alejandro Montiel y esa escena es típica de una estudiantina. Y no es en vano la comparación. Montiel y Torres fueron compañeros del 5º año del Nacional Nº 2, Domingo Faustino Sarmiento, de Buenos Aires. “Era un colegio que recibía a los echados de todos los demás colegios, y ahí nos conocimos”, recuerda Diego en una cómoda sala del hotel Ros Tower, donde atendió en exclusiva a Escenario. Esa complicidad con el director, según Torres, fue clave para la película.

  —¿Por qué volviste al cine?  —Era algo que deseaba, esperaba mucho volver al oficio de actor, a esa propuesta que te enamore, que te encante. El cine era la mejor manera de volver a la actuación, aunque tampoco son fáciles los proyectos en cine. Pero en estos últimos tiempos me daba una sensación de ruido no actuar, ahora me siento feliz.

  —¿Te sedujo que tu personaje fuese un músico totalmente distinto a vos?  —Sí, ese contraste del personaje, además la película tiene músicos que yo conozco, porque en el mundo de la música te encontrás con folcloristas, con gente del rock, del flamenco y también con músicos clásicos.

  —¿Cómo armaste a Martín, un artista clásico que se niega a ser un músico del pop?  —Yo trabajo con un productor, Julio Reyes, que tiene una historia muy parecida a la de Martín. Es un tipo que empezó siendo director de orquesta y hoy es compositor, arreglador y un gran productor de discos de pop, tanto en el mercado latino como en el mercado anglo. Con él hice la canción de la Copa América y ahora está haciendo el disco de Alejandro Sanz y viene de hacer el de Nelly Furtado. El se copó con la historia y me ayudó mucho para armar a Martín.

  —¿La película ofrece una metáfora vinculada con los prejuicios?  —Claro, habla de los prejuicios que existen en general y preferentemente en el mundo de la música. Y te demuestra que los prejuicios te terminan trabando, y que está en vos destrabarte. El mensaje que yo tomo es que podés vivir de muchas áreas de la música y sentirte bien y realizado, y que no hace falta estar en la tapa de un disco.

  —¿Vos te considerás un tipo sin prejuicios en lo artístico?  —Sí, porque me he juntado con tipos muy diversos, desde Juan Luis Guerra hasta Antonio Carmona, de Ketama, y también Vicentico, “Rafita” Arcaute, que es mi compañero, La Mala Rodríguez, o gente del grupo Orishas y del hip hop. Por eso me sentí muy ligado a esta historia, siempre esa inquietud se notó en mí, y al estar en la otra vereda sentí cosas muy cercanas.

  —¿Sentís que tomaste un riesgo en esta producción?  —Sí, pero es un lindo desafío. Muchos piensan que esto es una película más, que no hay riesgos ni ansiedad, pero, qué no va a haber ansiedad, tengo el cuello duro y estoy con Voltarén y mirá el granito en la cara. Es que se trata de una película, nada menos, porque en un disco yo estoy en la mezcla, soy hacedor y coproductor, ahí digo “no, esta guitarra que no la toque”, “esa nota no va”, pero acá vos depositás tu confianza en otro, no es sencillo.

  —¿Considerás que el cine argentino va tomando vuelo?  —Creo que se ha ido mejorando la calidad de las filmaciones, los guiones, los actores, las producciones y una actitud del público, que quiere ver películas argentinas, pero también les duele sentirse defraudados. La gente quiere ser parte de esta industria y está en nosotros defenderla. Yo me considero industrial, en la música y como actor. Quiero recuperar el oficio de actor y darle algo a la gente, y afirmar un vínculo que me permita seguir haciendo películas.

  —¿A 20 años de tu disco debut y a 9 de tu última película, necesitabas volver al Diego Torres actor?  —Yo necesitaba tomarme un respiro y volver al oficio de actor. Ese es el ruido que tenía internamente y que me hacía sentir incompleto. Yo disfruto con la misma intensidad la música y la actuación. Hacía 9 años que estaba esperando esto, era muy importante esta vuelta. La gente me decía, “che, qué linda tu última canción, pero ¿cuándo volvés a actuar?. Se ve que extrañaban esa faceta mía.

  —¿Después de “Distinto”, tenés tu nuevo disco en mente?  —Estoy muy copado construyendo mi estudio profesional por primera vez en mi casa de Buenos aires. Tengo una segunda base en Miami, pero es por laburo, mi lugar es Buenos Aires, no lo cambio por nada. Estoy componiendo canciones nuevas, pero en mayo me voy de gira a España, a Londres, por primera vez, después París, está la posibilidad de hacer Suiza y nos vamos a Israel de nuevo. A la vuelta me pondré las pantuflas y veré qué disco quiero hacer. Pero la idea es avanzar con ambos proyectos, la música y el oficio de actor, quiero filmar de nuevo a fines de 2013.

 

Fuente: La Capital

MÁS LEÍDAS