ver más

El actor de El aura vive un gran momento en ese continente. Ganó un premio en la República Checa.

Nahuel Pérez Biscayart hace carrera en Europa

El joven actor argentino Nahuel Pérez Biscayart viene desarrollando una prolífica carrera cinematográfica en Europa como protagonista de arriesgados filmes, algo que le generó un gran reconocimiento y tuvo su punto culminante hace una semana, cuando ganó el premio al mejor actor del Festival de Karlovy Vary, en la República Checa.

El protagonista de filmes argentinos como Tatuado, Glue, Cara de queso y La sangre brota, en donde demostró una gran versatilidad para encarnar papeles muy distintos, emprendió una suerte de “nomadismo creativo” por distintos países del continente europeo, donde ya filmó seis largometrajes en distintos idiomas además del castellano, como inglés, alemán y francés

“Por suerte, hace un tiempo que vengo haciendo películas en Europa. Todo empezó hace cinco años con Au fond des bois, de Benoit Jacquot, quien me convocó después de ver en París La sangre brota, de Pablo Fendrik”, recordó el actor, quien interpreta en esa coproducción francoalemana a “un semisalvaje vagabundo que habla un dialecto muy particular”.

Pérez Biscayart, que hace poco participó en Lulú, el nuevo largometraje del argentino Luis Ortega, se alzó la semana última con el premio al mejor actor en la 49ª edición del Festival de Karlovy Vary por su actuación en la película belga Je suis à toi, de David Lambert, donde interpreta a Lucas, un joven taxi boy argentino dispuesto a todo con tal de dejar atrás la miseria de su país.

“Es la historia de un joven desesperado por cambiar de vida, que busca que alguien lo saque de donde está, y termina cayendo en Bélgica llevado por un panadero. Termina en un pequeño pueblo donde la crisis económica azota y donde arma un vínculo extraño con el panadero, pero a través de la vendedora puede escapar de aquella relación material que tiene con el sexo”, señaló el actor.

Pérez Biscayart explicó que la película de Lambert “habla de tres personas muy solas con una fuerte necesidad de conocer a otra; tres soledades buscando compañía y amor y cada uno lo hace como puede. Aunque trabaja como taxi boy, mi personaje lo que menos necesita es sexo, sino más bien un hogar"

El intérprete agradeció el galardón que recibió en Karlovy Vary y lo tomó como “un mimo”, pero para él el premio más importante fue trabajar con “un director que nos dio una libertad muy cuidada, cosa que no es muy normal, porque nos acompañó y nos incluyó en el proceso creativo, respetó nuestras opiniones y nos hizo sentir parte y no un mero objeto que ejecuta cosas nada más”.

En ese sentido, Pérez Biscayart sostuvo que lo que le interesa cuando acepta encarar una película “es lo que me puede dejar de aprendizaje y descubrimiento, de desafío, más allá de su presupuesto. Tengo ganas de trabajar tanto en Europa como acá, no priorizo nada, sólo priorizo proyectos que me interesen sean donde fuera”.

“Decidí ser actor para probar un poco de todo, encarnar personajes que hacen cosas que yo no hago, que pasan por cosas que yo naturalmente no viviría. Para poder interpretarlos uno tiene que entender lo que hay en uno mismo de esos personajes, no para parecernos, sino para que haya algo de carne propia en ellos”, finalizó.

“Me convertí en políglota por obligación”

En todos estos años en Europa, el joven tuvo que aprender diferentes idiomas porque logró meterse en el radar de directores de diferentes nacionalidades.

“Me convertí en políglota por obligación. Obviamente, la primera película que hacés en otro idioma estás todo el tiempo con el cerebro partido entre pronunciación, acento y actuación. Si bien suena a que es más complicado, también tiene un beneficio que es que dejás de pensar en cómo actuar y entonces hay algo que se vuelve más inmediato, espontáneo y fresco”, contó el joven intérprete.

Si bien actuar en otro idioma le da más libertad, para él lo interesante es otra cosa: “Hay una gestualidad propia del idioma que te empieza a invadir y a actuar dentro tuyo, lo cual es bastante perturbador, en el sentido de que es muy raro verse o escucharse estar actuando de una manera que es parte de una gestualidad propia de un idioma que no es tuyo”.

Co relación a las razones que lo llevaron a trabajar en el exterior y ser elegido cada vez más por directores europeos, Pérez Biscayart sostuvo: “No sé si me conviene darme cuenta o pensarlo. Creo que es el azar de la vida te hace acercarte a algunas personas, es algo relacionado al azar y al deseo, pero lo que genera esos encuentros no sé qué es”.

El dato

Algunas de sus películas. En todos estos años en Europa, Pérez Biscayart actuó en Becks Letzter Sommer, del alemán Rieder Wittich; en Todos están muertos, de Beatriz Sanchís; Left Foot Right Foot, coproducción franco-suiza de Germinal Roaux, y Pre-Paradise, de Jorge Torres-Torres, entre otras.

MÁS LEÍDAS