Por Enrique Pfaab
Los actores Daniel Encinas y Jorgelina Flores se reunieron para reflexionar con humor sobre esa teoría de Freud. La obra llega este jueves al Soul.
Metamorfosis: duda existencial para la risa
Si pudiera, si lograra regresar al menos un instante de su dolorosa muerte, Sigmund Freud se sentaría en una de las sillas del Soul Café y confirmaría que, además de su brutal genialidad, en vida tenía un buen sentido del humor. Si pudiera, mientras mordisquea su infaltable habano, Freud miraría al sorprendido ocupante de la silla de al lado, y le explicaría que también sabía reír, especialmente saboreando la ironía. Le recordaría que, cuando el gobierno nazi le concedió abandonar Viena y radicarse en Londres y le exigió que dejara una declaración escrita asegurando que había sido tratado con respeto por el régimen, Freud agregó al pie de la nota: “Recomiendo calurosamente la Gestapo a cualquiera”.
Pero este jueves, en el Soul, Freud vendrá dispuesto a reírse de las interpretaciones que harán los actores Jorgelina Flores y Daniel Encinas sobre su teoría de la metamorfosis de la personalidad. Y lo disfrutaría, si pudiera.